viernes, 16 de octubre de 2009

La Mujer en los inicios de la humanidad

Estaba haciendo un estudio histórico sobre la importancia de la estética a lo largo de los siglos y no puede evitar la tentación de escribir este artículo con mis pensamientos y reflexiones. Es increíble como la igualdad y el respeto a la mujer ha ido cambiando tanto en la historia y lo peor de todo es que en algunos temas creo, que a pesar de los avances, luchas y batallas, estamos peor que cuando empezamos a existir… me explico.

Hay que tener en cuenta, la época histórica y el concepto de igualdad y de humanidad para entender el papel de la mujer y su relevancia social, para que pueda dar mi opinión al respecto y porqué la doy y la interpreto de esa manera, así que para no caer en ambigüedades intentaré ser lo mas precisa posible, históricamente hablando, así como las fuentes relacionadas. Se que hay miles de artículos escritos al respecto, hoy quiero aportar uno mas e intentar analizar la importancia de nuestra participación desde mi humilde punto de vista, dándole la vuelta y buscando lo positivo y no centrándome en lo negativo del rol, ¡¡sino no acabaría nunca!! Pero seguro que algo cae… con un poco de humor negro claro….

La mujer ha estado presente en todos los momentos históricos del mundo, algunas han sido protagonistas de un hecho en concreto y otras han sido relegadas a un segundo plano, pero lo que si es cierto es que todas han sido cruciales para la evolución de la sociedad y claves durante los cambios.

El Poeta uruguayo Mario Benedetti, en su poema “La mujer que camina”, creo que hace una oda embriagante a la mujer:

“La mujer que camina delante de su sombra.
Aquella a quien precede la luz como las aves
a las celebraciones del solsticio.La que nada ha guardado para sí
salvo su juventud y la piedra engarzada de las lágrimas.Aquella que ha extendido su pelo sobre el árbol
que florece en otoño, la que es dócil
a las insinuaciones de sus hojas.La mujer cuyas manos son las manos de un niño.La que es visible ahora en el silencio,
la que ofrece sus ojos
al animal oscuro que mira mansamente.La que ha estado conmigo en el principio,
la mujer que ha trazado
la forma de las cosas con el agua que oculta”.


En la época prehistórica y mas concretamente en la Edad de Piedra ya existía un canon de belleza sobre las mujeres, puesto que en aquellos tiempos lo mas importante era la supervivencia y el crecimiento de los asentamientos nómadas, así que los hombres escogían a las mujeres en base a la forma del cuerpo y a sus rasgos, (ya empezaba la discriminación por la apariencia….) y las preferían obesas porque responde a una realidad física, la protección de grasa era necesaria para soportar el clima intensamente frío de la Europa glaciar.
La cualidad que se aprecia más en la mujer y que se toma como símbolo de ésta es la fertilidad. ¿Por qué? había que preservar la especie y como meros animales, ganan los mejores genes… Así que por lo visto se peleaban por nosotras. No creo que haya cambiado demasiado el comportamiento masculino al respecto… siguen peleándose los hombres como meros cromañones, por nosotras, solo que ahora no es por preservar la especie ni por nuestras estupendas curvas, sino por quien es mas rubia, mas alta, mas delgada y cualidades meramente estéticas… claro en un principio… luego viene el conocimiento mas en profundidad de la persona, pero a primera vista… antes las curvas eran bellas y ahora prefieren las paredes rectas con silicona….

Según Margarita Sánchez Romero - Investigadora del departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada. "Las mujeres son las grandes olvidadas de las Sociedades Prehistóricas": Para esta investigadora: "Tenemos la visión de que el individuo-tipo de esa época es un adulto masculino, prácticamente occidental, y nos olvidamos del resto de miembros del grupo: individuos infantiles, mujeres e individuos de edad avanzada… "no tenemos datos que nos lleven a pensar que las mujeres no cazaban o que no intervinieron en determinadas producciones, como la de piedra tallada o la metalurgia”. Hay muchas pinturas del pasado las muestran plenamente integradas en cuestiones rituales y religiosas… vamos como hasta hace poco, ¿Quién prepara el cumpleaños de los hijos? ¿Quién se encarga de un funeral? Sigue siendo la mujer aunque sea el S. XXI. Afortunadamente ya muchas parejas participan conjuntamente de estos eventos y se dividen las tareas, pero el mayor peso lo sigue teniendo la madre… y luego se quejan los padres que por qué cuando les pasa algo a los niños gritan ¡Mamaaaaa!

Pero ahí va… Francisca Martín-Cano Abreu nos explica que estudios (arqueológicos, antropológicos y evolutivos y corroborados por estudios etológicos) dan apoyo a la existencia de las familias matricéntricas: la mujer en la Prehistoria no se vinculaba al varón, ella sola se cuidaba de alimentar a sus hijos. Y no existía vinculación masculina, porque en este período, el varón desconocía ser el causante de la fecundación humana. Así lo aseguran los enciclopedistas: "el sociólogo escocés (Mac Lennan) parte del supuesto de que la incertidumbre de la paternidad fue lo único que determinó la fase matriarcal." (Espasa, T. 33, 1988: 1001). "Algunos investigadores siguen creyendo que el hombre de la Edad de Piedra no asociaba el sexo con lo que podía llegar nueve meses más tarde". (Frade, 1996)… bueno hoy en día hay algunos hombres que aún se sorprenden de esto… ¿Cómo? ¡Si solo fue una noche! ¡No puede ser, solo fue la “puntita”…! Hay que recordar que entonces no contaban con métodos anticonceptivos… pero hoy sí…. Está bien tener una libertad sexual y hacer lo que a cada uno le venga en gana… pero podemos poner precauciones de por medio y si falla… aunque sigue habiendo un debate “moral” desde mi punto de vista, influenciado por el aspecto religioso” abierto, creo que el aborto es nuestro derecho y decisión, pero este ya es otro tema sobre el que escribiré en otra ocasión.

Por esa misma razón de “desconocimiento biológico”, nuestra amiga Paca (con todo cariño y respeto a una gran profesional y feminista convencida) concluye que, existía la familia matricéntrica, que proporcionaba a la mujer un enorme poder, al formar una fuerte unidad económica con sus hijos, lo que motivó muchos siglos después, la revolución patriarcal, por la que los varones impusieron la familia, descendencia y herencia patriarcal. "La familia natural y la «comunidad» matriarcal queda reemplazada por la «sociedad», del mismo modo que el politeísmo anterior y el panteísmo matriarcal quedan subsumidos en el monarquismo y el monoteísmo propios del Estado" concluye (Mayr, 1989: 18).

Otro dato interesante, resulta que varios estudios, han demostrado que el hombre cazador no tenía un rol tan importante como se crecía, llamémosle el macho que trae comida al hogar, sino que era la mujer quien realmente quien llevaba el peso de la alimentación. Sally Linton, en 1971, es la primera antropóloga, que..., propone.... el modelo recolector. “Son las homínidas las que recolectaron, las que inventaron los primeros instrumentos (palos cavadores y contenedores para transportar los productos vegetales y las crías) y las que, en principio, compartieron la comida con sus crías." (Llul y Sanahuja, 1994: 17). ¿Qué significa esto? Que la mayoría de los alimentos ingeridos venían de la recolección de la mujer, porque aunque se crea que la alimentación de los primitivos cazadores-recolectores de la Prehistoria, era dependiente de los productos de la caza y de la carne, realmente la ingesta de carne no constituye más que una tercera parte del total del consumo de calorías. (Nathan, 1987: 43). Así que en aquella época, por lo visto, éramos nosotras las que realmente manteníamos a los hombres, los hijos, el poblado, el fuego… Ellos salían en grupo a cazar (ya sabéis, aprovechan a contarse sus batallitas, a irse de expedición, se peleaban por ser el mas fuerte y el líder, exageraban con la caza de sus presas…) y a veces conseguían comida y a veces no. Impresionante, leemos esto y me hace pensar que tampoco hay mucha diferencia en algunas sociedades de hoy en día. Pensemos en un grupo de jovencitos (o no tanto) que quedan para irse de fiesta… ¿Qué opináis?

Nuestra amiga Paca hace esta reflexión, digna de compartirla: "Estas investigaciones certifican una vez más, que la Antropología no ha sido totalmente objetiva en muchos de sus estudios "científicos" humanos, ya que introducía el sesgo machista del género masculino, género de pertenencia de los investigadores que durante más tiempo han elaborado hipótesis para explicar diferenciadamente las características de cada género de diferentes culturas. La prueba es que desde que mayor número de mujeres se han acercado a la disciplina, han aportado hipótesis más plausibles y validadas por nuevas investigaciones que apoyan sus conclusiones, contrariamente a las defendidas mayoritariamente hasta no hace mucho por antropólogos varones, aun a pesar de no aportar pruebas que las avalasen e incluso en contra de muchos datos que las contradecían. Como dice Diamond (1999, 100): "La tardía apreciación de tales paradojas por parte de los científicos ha dado como resultado una avalancha de teorías en competencia, cada una de las cuales tiende a reflejar el género de su autor."

La llamada arqueología del género surgida de los movimientos feministas de los años sesenta, sigue reivindicando la manipulación de los estudios históricos del rol de la mujer en la Prehistoria mediante el uso del “neutro masculino” y que a través de nuevas lecturas de la cultura material y del registro arqueológico, hay que reconocer la importancia que tuvo la mujer tanto en la vida privada como en la vida pública y el peso de una sociedad definitivamente matriarcal. El matriarcado sugiere poder político y económico, y las organizaciones sociales paleolíticas no poseían estas estructuras de poder.

En un artículo de Martín Cagliani se cita: Cuando alguien piensa en el ser humano prehistórico se imagina un hombre alto y corpulento. No obstante, sectores sociales tan importantes como las mujeres han quedado relegados por la historia y por la visión actual de esa época.

Quien guste de ahondar en este tema, les recomiendo el libro de Las mujeres en la prehistoria, que recoge artículos de especialistas de toda España sobre la materia y publicado por el Museo de Prehistoria de la Diputación de Valencia.

La directora del Museo de Prehistoria de Valencia, Helena Bonet afirma que “La sociedad prehistórica era más igualitaria que la sociedad moderna. Al menos, por lo que respecta al reparto de tareas entre los hombres y las mujeres”. Personalmente, de acuerdo con esta declaración, porque si analizamos cómo vivan y el trabajo en equipo que ejercía a favor de la supervivencia, actuaban como cadena de montaje: El hombre cazaba y la mujer recolecta y cuidaba a los hijos, cada uno tenía una labor concreta para poder sobrevivir, creo que no era condicionante de género o por influencias sociopolíticas o machistas, sino que la supervivencia era quien dirigía el reparto de tareas y todos colaboraban. A la mujer no se le discriminaba por ser mujer o el “sexo débil”, sino que apelando a la teoría empresarial de definición de roles y perfiles, si lo vemos fríamente, el mejor perfil para correr detrás de un mamut acorde a la condición física, de resistencia y de fuerza, en general puede que fuese el hombre quien mejor se acoplaba a este rol ya que la mujer era en general obesa (basándome en el ideal de belleza perseguido y deseado en las eras prehistóricas, recordemos que el valor mas cotizado era la fertilidad y lo asociaban a un estereotipo físico determinado) sino que desde muy temprana edad se dedicaba a la preservación de la especie por medio de la maternidad, que era lo mas importante en esa época, lo que implica que era la “dueña, ama y señora” del funcionamiento de la tribu.


Las mujeres eran veneradas por su fertilidad e inmortalizadas en esculturas de barro por los artistas prehistóricos, eran respetadas por su labor que correspondía a la época y sus necesidades, no a intereses o aspiraciones de dominación sobre mujeres como objeto sexual. La mujer, era la única que poseía el «don sobrenatural» de la reproducción, ya que se desconocían las razones científicas que lo provocaban. La mujer por tanto podía crear, y este don, siempre relacionado con las divinidades, ya que todas las divinidades eran mujeres… Diosa Tierra, Diosa de las Aguas, Diosa de Aire, Diosa Pájaro, Diosa de los Animales, Diosa de la Fertilidad o Diosa Madre, Diosa de la Muerte, … la mujer era considerada un ser mítico – religiosa, una deidad ¡¡éramos diosas!! … ¿Quién dijo que Dios era un hombre? El primer Dios que tuvimos fue Mujer…

Las mujeres, lejos de ser sumisas esclavas sexuales que se sentaban alrededor de la hoguera esperando a que los hombres volvieran de caza, eran miembros activos de la comunidad. Ellas eran las encargadas de recolectar, de fabricar los instrumentos de caza, tenía los poderes de creación para mantener un número suficiente de individuos que garantizara la fuerza de trabajo necesaria para su supervivencia y fueron gestoras claves del desarrollo del lenguaje y los modos de comportamiento social.

La organización social era de tribu o clan, no de tipo familiar. Tenían sexo comunal, lazos de parentesco fueran exclusivamente matrilineales, ya que sólo la mujer podía reconocer a su propia progenie, mientras que el hombre la ignoraba… aunque hoy en día sigue pasando… prueba mas que fehaciente que los neandertales no se han extinguido, aún quedan alguno por ahí….

Carmen Olaria en su libro “El arte y la Mujer en la prehistoria”, resume que por ejemplo, La mujer y bisonte, que encontramos en varias cavidades con expresiones artísticas, tales como Angles-sur-Anglin, Laussel, La Madeleine, Laugerie-Basse, yacimientos que ya hemos señalado anteriormente. En casos, la silueta de la mujer muta a la del bisonte. Esta simbiosis mujer/bisonte también estaría posiblemente relacionada con la fuerza, la opulencia y la fecundidad, y en definitiva, con la idea protectora de la caza, como parecen demostrarlo los bajorrelieves de Laussel, en los que se encuentran dos mujeres situadas en los laterales del friso, sosteniendo una cornucopia, y un hombre disparando un dardo sobre una cierva.

La mujer fue pues el principio universal de fecundidad, ocupando un lugar central en la mitología religiosa paleolítica, como fuente de vida y como lazo de unión humana entre los animales y la naturaleza.

No digo nada nuevo ni he descubierto el hilo negro si afirmo que el machismo ha dirigido la interpretación de la ciencia desde siempre, y que constantemente se la ha estudiado con un carácter machista. Ha habido avances que han hecho cambiar, rectificar y modificar algunas teorías, por ejemplo, hasta hace poco, la mayoría de los arqueólogos asumían que las pinturas rupestres estaban hechas por hombres; un nuevo estudio ha descubierto que las pinturas rupestres no siempre eran recreadas por hombres. El arqueólogo Dean Snow, hizo un examen superficial de las manos marcadas en pinturas prehistóricas y confirma que muchas de esas manos eran femeninas… Lo que me parece más increíble es que tardasen miles de años en plantearse esta teoría…

Osea que gracias a nosotras, se aseguró la evolución de nuestra especie y el nacimiento de las sociedades, culturas y expresiones artísticas…. y lo mas triste, que han sido los historiadores, arqueólogos… de las venideras épocas, los que se encargaron de dar la imagen de la mujer obediente, manejable y resignada que arrastraban por el suelo agarradas de las cabelleras como objetos por su propia conveniencia y miedo a que una mujer se saliese de los cánones socialmente establecidos por ellos…

En fin, otro día seguiré incluyendo datos científicos y mi propia visión del mundo de la mujer en las diferentes épocas.

Un saludo a todas.

Lau

Dadme un punto de apoyo y moveré la tierra

Arquímedes dijo: “Dadme un punto de apoyo y moveré la tierra”, creo que está muy bien para un problema de física, pero no estoy de acuerdo cuando aplica a las personas. Si busco “mover” la tierra, no espero que los demás me den un punto de apoyo, creo que más bien, yo soy quien debo buscar ese punto, ese lugar donde empezar a luchar por mis metas y mis valores y “mover” mi mundo hacia mis objetivos. Creo que si los demás te lo proporcionan caigo en la posibilidad de que no sea el ideal para mí.

No es fácil defender los ideales de cada uno cuando el miedo te inunda, no es fácil luchar y plantar cara a los desacuerdos, pero si yo no lo defiendo, ¿Quién lo hará? Si yo no soy capaz de preservar mis valores frente a los de los demás, ¿cómo puedo exigir que me respeten?

Puede que me equivoque o no, pero a mi eso no me importa, lo que si es primordial para mi es defender y luchar por lo que creo, ese es el valor que me doy a mi misma y el respeto que me tengo, tenga o no razón, pero ese convencimiento es lo que me hace ser quien soy. Si me convencen y cambio de opinión, estaré demostrando humildad en saber reconocer que me he equivocado o que la opinión tiene mayor validez, para mi, no tengo que ser rígida, sino tener la apertura para escuchar efectivamente y darle el tiempo y el respeto a la otra u otras personas que tengan una visión diferente a la mía. Si no estoy de acuerdo, seguiré defendiendo mi posición con todo respeto hacia la persona que no piensa como yo, pero lo que no haré es ni darle el avión, ni decir que sí por no tener broncas o por tenerla contenta. El respeto a mi misma es más importante y defender mi integridad más aún.

Habrá personas que lo entiendan y otras me ataquen por no darles la razón, pero eso solo me demuestra el tipo de persona con la que estoy hablando y si me interesa o no seguir conversando con ella. Sin respeto a las ideas de los demás, acabaríamos a balazos y se convertiría en vez de una conversación productiva e interesante, en un monólogo de pared a pared.

Henry Wadsworth dijo, “A veces podemos aprender más de los errores de un hombre que de sus virtudes”. Me gusta su reflexión, creo que la calidad de las personas y saber de qué “material” están hechas, se demuestra en las situaciones más difíciles y en como reaccionamos a las adversidades. El camino fácil es pensar que el mundo está en mi contra, el camino mas gratificante a la larga y que me hace sentirme mas orgullosa de mi misma, es el levantarme y ver que solo dí un paso que me hizo estar mas cerca de mi meta, porque en el futuro sabré reconocer una situación negativa similar, antes de que suceda. El aprendizaje nos acompaña en cada acción, pensamiento, omisión, decisión, respiración…







Soy una acérrima defensora del concepto del Life Long Learning, en español, el aprendizaje a lo largo de la vida. Es un concepto aplicado a los sistemas educativos europeos que conjuga 3 “educaciones” reconocidas, la reglada, que viene dada por el estado (Primaria, secundaria… Universidad…), la no formal, la cual no viene dada por el estado pero sí por academias, instituciones, asociaciones… y te otorga el desarrollo de habilidades y conocimientos que no se adquieren en la escuela (curso de mecanografía, participar en un equipo de futbol, voluntariado…) y la informal, que primordialmente se adquiere por nuestro entorno social y en especial la educación e influencia familiar, como concepto sobre la vida, aprender a comer la sopa con la cuchara, abrocharse las agujetas o cordones de las zapatillas…

La idea es que desde el momento que nacemos hasta que nos morimos, estamos aprendiendo de una manera consciente o inconsciente y ese aprendizaje es el que nos va puliendo y nos hace tomar decisiones determinadas en un escenario concreto.
Si estamos temerosos del futuro y de las consecuencias de nuestras decisiones, no las afrontamos, por lo que nos escondemos o miramos hacia otro lado y dejamos que los acontecimientos decidan por nosotros. Es muy cómodo, pero creo que entonces ya no nos respetamos porque ya no decidimos nosotros, sino otros por nosotros, así que si se equivocan tendré la escusa perfecta para decir que no fue culpa mía… pues sorpresa, el principal culpable eres tú, porque dejaste que así sucediera.

José Chocano dijo una vez, “El ave canta, aunque la rama cruja, porque conoce lo que son sus alas”. En efecto, el ave no tiene miedo, confía en sí misma, porque sabe que aunque se rompa la rama, sus alas le responderán. Esa es la clave de la confianza y de no darse por vencido, de ser feliz a pesar de las cosas que puedan suceder, de no dejar que el miedo domine lo que quiere hacer, que es cantar. Sabe que es capaz, no tiene dudas sobre ella misma, disfruta el momento y si algo pasa, sabe que sabrá como resolver la situación tarde o temprano.

El miedo produce ansiedad, y a mi no me gusta la ansiedad, no me deja pensar, me incomoda, me pone nerviosa, nubla mi mente, me intensifica… Alguien dijo “El hombre que tiene miedo sin peligro, inventa el peligro para justificar su miedo”… yo no quiero justificar nada, sino entenderlo y desecharlo; así que he decidido no tener miedo, no me sirve para nada, solo me pone trabas. A la única faceta del miedo que haré caso, es al aviso, es decir, cuando algo me empiece a asustar… Como dijo Kennedy “Jamás negociemos con miedo, pero jamás temamos negociar”. Lo analizaré, veré que me produce y por qué me está afectando, simplemente es una advertencia a lo desconocido, como dijo Plinio “Nadie llegó a la cumbre acompañado por el miedo”.




Decía Mafalda en una tira cómica, “que se pare el mundo que me quiero bajar”, pues bien, yo no quiero, no quiero que se pare el mundo, no quiero bajarme de él, quiero poder moverlo desde mis puntos de apoyo y hacerlo siendo yo misma, luchando por mis ideales y mis valores, no quiero que nadie me diga lo que es o no correcto, quiero descubrirlo yo y tomar mis decisiones, quiero reír, llorar, saltar, batallar, sonreír, enfadarme; me sentiré plena y feliz, porque con broncas o sin broncas, buscaré mi paz interior y sentiré que todo mereció la pena, aunque por el camino haya personas que se queden atrás, simplemente, no fue su momento y cada uno tenemos nuestro tiempo para crecer. Algunos me alcanzarán, a otros yo les alcanzaré, hay personas que me acompañarán y otras se quedarán para nunca volver.

Dicen que “La mayoría de las personas tienen miedo a la muerte porque no han hecho nada de su vida”, pues bien, yo no le tengo miedo a la muerte, ni a la vida misma, lo que quiero es el último día de mi vida aquí, es mirar atrás y poder despedirme con una sonrisa placentera de haber sido yo, de haber vivido acorde a mis ideales, de haberlos defendido y haber sido congruente. Como escribió Paulo Coelho, “Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar” y yo añadiría, “solamente hay algo que te impida luchar por tu sueño, el miedo a enfrentarte a la opinión de los demás”. Pero ¿Te has planteado la opinión que tendrá de ti mismo si no los haces? ¿Cómo te ven y cómo se comportan contigo? ¿El respeto que te tienen? El respeto se gana, no se exige. Si alguien no te tiene respeto, es que algo estás haciendo para que así sea, bien no lo estás proyectando porque ni tú mismo te respetas o puede que esa persona te ataque porque no estas haciendo lo que ella quiere, entonces lo que busca es manipularte.

No es sencillo pararte frente a los demás y decir no, no estoy de acuerdo, el miedo a que tu imagen cambie o que hablen mal de ti, existe, pero ¿por qué hablan mal de ti? Puede que no cedieras a sus intereses o a su manipulación, puede que no te respetaras y aceptaras sus exigencias y cuando marcaste un alto no lo aceptaron porque estaban acostumbrados a tu condescendencia… quien sabe, pero lo que es seguro es que todo estaba relacionado con el respeto a ti mismo y con el miedo. Alguna vez dejaste de confiar y de tener la seguridad en ti que hizo que los demás sacasen provecho de ello. El General Patton, dijo que “valiente es aquel que no toma nota de su miedo”, y me gusta, porque el que hace caso omiso de éste y más bien lo usa para analizar mejor su estrategia, lo utiliza inteligentemente, le saca provecho. El deseo vence al miedo, la tenacidad lo utiliza y la persistencia y la confianza lo elimina. Como dijo Gandhi, “La violencia es el miedo a los ideales de los demás” y añadió Forges
…”y poca fe en las propias.”

Una vez leí una frase que decía “ellos no sabían que era imposible y lo consiguieron”, y sabéis algo, yo misma me lo he demostrado miles de veces… cuando he estado convencida de conseguir algo, así ha sucedido, cuando me he dejado influenciar por la opinión de los demás sobre la imposibilidad o la dificultad de lograrlo, no lo he logrado, simplemente porque asumí que no lo iba a obtener y esa fue mi barrera y lo que me impidió alcanzar mi objetivo, como dijo Séneca “el que teme es un esclavo”, y los miedos nos esclavizan, nos entumecen, nos impiden conquistar lo que realmente anhelamos. Quien le teme a todo, nunca será libre, escribió el poeta Horacio y la respuesta que encuentro a esta frase la citó Amado Nervo, “El miedo no es más que un deseo al revés”. Speak up for yourself!!!, como dicen los americanos, ten el valor de hablar por ti mismo.


Voltaire dijo “El que tiene miedo de la pobreza no es digno de ser rico” haciendo alusión a Descartes… pienso luego existo… luego… ¿Qué riquezas personales, materiales, profesionales, vivenciales…tienes tu? Éstas son proporcionales a tu miedo… El miedo es un llamado a cambiar tu vida, ¿a qué le tienes miedo… al éxito o al fracaso? ¿Cuántas veces nos permitimos fallar antes de lograr el éxito?
No se si te has fijado en los deportes… en la mayoría de deportes que falles una o dos veces, no implica un fracaso, sino el análisis de cómo hacerlo mejor la próxima vez. Por ejemplo, en el Béisbol, ¿Cuántas veces pasa el jugador a batear durante el partido? Por lo menos 27… hay 9 entradas (llámale sets en tenis, partes en futbol, periodos en baloncesto…) y cada jugador batea 3 veces en cada una mínimo, a no ser que el pitcher lance mal la bola, por lo que se vuelve a batear y no cuenta para el bateador. ¿Porqué en el juego aceptamos que podemos fallar y no en nuestra vida cuando estamos intentando lograr algo? Nos damos por vencidos muy fácilmente y eso es lo que hace que nos quedemos en nuestra zona de confort. ¿Quieres conseguir algo? Implica movimiento, acción, aprender, investigar, vencer miedos y confianza.

Si en el béisbol funciona… ¿por qué no en tu vida? Piensa en ti como un jugador de béisbol y date el permiso de fallar por lo menos 7 u 8 veces por cada 10 intentos, ya viste, ¡es un buen promedio!








LAU

martes, 6 de octubre de 2009

La Convivencia en Pareja. Primera parte



El convivir en pareja es más difícil de lo que parece. No he descubierto el hilo negro, por supuesto; No existe ninguna fórmula, ni teoría universal, ni recetas que te aseguren una unión duradera… que os voy a contar yo, si soy divorciada… ya se que no.

Hoy en día, encuentras miles de libros sobre cómo hacer que una pareja funcione, escritos por psicólogos, consejeros matrimoniales, o por alguien que, desde su punto de vista te dice cual es la clave del éxito, y aún así, fracasan.

¿Qué quiere decir esto? Que la solución no la vamos a encontrar en un libro, sino en nosotros (ambas partes).

En lo que sí coinciden todos es en la comunicación. Sin comunicación una pareja acaba rompiéndose y cayendo en la monotonía y en el alejamiento. Comunicarse no se refiere a hablar mucho de cualquier cosa, significa hablar de los sentimientos, emociones, proyectos… y recibir feedback; significa escuchar no oír que es diferente. Escuchar implica atención, corporalidad, emocionalidad, escuchar con todo mi cuerpo y también estar dispuesto a estar abierto y receptivo a los juicios y opiniones del otro, con respeto, porque está poniendo sus emociones en la conversación. Nadie tiene nunca la razón absoluta y siempre hay muchas versiones para la misma historia, seamos comprensivos y demos el espacio y tiempo a nuestra pareja. La tolerancia y la libertad individual creo que son fundamentales, así como la sinceridad, el respeto, la paciencia y la confianza.

Uno de los signos más claros de que existen problemas de comunicación, es la falta o disminución de la libido y por consiguiente, de las relaciones sexuales. El sexo es comunicación no verbal por medio del lenguaje corporal, y podremos mentir hablando pero no con el cuerpo ni con las emociones en pareja. Ya sabemos que el stress, trabajo, preocupaciones pueden afectar, pero cuando el deseo está inhibido hay que buscarlo y propiciarlo, mantener una vida sexual activa es un trabajo y una cuestión de los dos.

Podría seguir hablando horas y escribiendo sobre la convivencia en pareja y aún así, nunca descubriría una pócima alquimista infalible, las relaciones humanas son complicadas. Hay una frase que mi madre dice mucho y como todas las madres… pocas veces se equivocan… (aunque moleste…jejeje), pero me dijo que las relaciones son como un fuego, todos los días hay que echarle una ramita al fuego, si le echas un tronco grande de vez en cuando pensando que sobrevivirá, puede que te olvides de cuidarlo y se apague, y revivir algo de las cenizas es muy complicado.


No puedo dar una solución, pero encontré esta leyenda india, que me encantó y puede que os sirva.



Foto de http://es.tinypic.com

Cuenta una vieja leyenda de los indios sioux que, una vez, hasta la tienda del viejo brujo de la tribu llegaron, tomados de la mano, Toro Bravo, el más valiente y honorable de los jóvenes guerreros, y Nube Alta, la hija del cacique y una de las más hermosas mujeres de la tribu.

- Nos amamos -empezó el joven.

- Y nos vamos a casar -dijo ella.

- Y nos queremos tanto que tenemos miedo.

- Queremos un hechizo, un conjuro, un talismán.

- Algo que nos garantice que podremos estar siempre juntos.

- Que nos asegure que estaremos uno al lado del otro hasta encontrar a Manitú el día de la muerte.

- Por favor -repitieron-, ¿hay algo que podamos hacer?

El viejo los miró y se emocionó de verlos tan jóvenes, tan enamorados, tan anhelantes esperando su palabra.

- Hay algo… -dijo el viejo después de una larga pausa.

- Pero no sé… es una tarea muy difícil y sacrificada.

- No importa -dijeron los dos.

- Lo que sea -ratificó Toro Bravo.

- Bien -dijo el brujo-, Nube Alta, ¿ves el monte al norte de nuestra aldea? deberás escalarlo sola y sin más armas que una red y tus manos, deberás cazar el halcón más hermoso y vigoroso del monte. Si lo atrapas, deberás traerlo aquí con vida el tercer día después de la luna llena.
¿Comprendiste?

La joven asintió en silencio.

- Y tú, Toro Bravo -siguió el brujo-, deberás escalar la montaña del trueno y cuando llegues a la cima, encontrar la más brava de todas las águilas y solamente con tus manos y una red deberás atraparla sin heridas y traerla ante mí, viva, el mismo día en que vendrá Nube Alta… salgan ahora.


Los jóvenes se miraron con ternura y después de una fugaz sonrisa salieron a cumplir la misión encomendada, ella hacia el norte, él hacia el sur… El día establecido, frente a la tienda del brujo, los dos jóvenes esperaban con sendas bolsas de tela que contenían las aves solicitadas.


Foto de http://es.tinypic.com

El viejo les pidió que con mucho cuidado las sacaran de las bolsas. Los jóvenes lo hicieron y expusieron ante la aprobación del viejo los pájaros cazados. Eran verdaderamente hermosos ejemplares, sin duda lo mejor de su estirpe.

- Volaban alto? -preguntó el brujo.

- Sí, sin duda. Cómo lo pediste… ¿y ahora? -preguntó el joven

- ¿lo mataremos y beberemos el honor de su sangre?

- No -dijo el viejo.

- Los cocinaremos y comeremos el valor en su carne -propuso la joven.

- No -repitió el viejo-. Hagan lo que les digo. Tomen las aves y atenlas entre sí por las patas con estas tiras de cuero… Cuando las hayan anudado, suéltenlas y que vuelen libres.

El guerrero y la joven hicieron lo que se les pedía y soltaron los pájaros.

El águila y el halcón intentaron levantar vuelo pero sólo consiguieron revolcarse en el suelo. Unos minutos después, irritadas por la incapacidad, las aves arremetieron a picotazos entre sí hasta lastimarse.

- Este es el conjuro. Jamás olviden lo que han visto. Sois como un águila y un halcón; si os atáis el uno al otro, aunque lo hagáis por amor, no sólo viviréis a rastras, sino que además, tarde o temprano, empezareis a lastimaros uno al otro. Si queréis que el amor entre vosotros perdure, “volad juntos pero jamás atados”.

Foto de http://es.tinypic.com

Un Saludo


Lau

miércoles, 23 de septiembre de 2009

I am The World


En los últimos años cada vez ha ido en crescendo las tensiones sociales y políticas, embargándonos en un clima de tirantez general. La crisis económica, los conflictos bélicos, la hambruna, las condiciones sanitarias, la inseguridad, los movimientos migratorios, cambios políticos, corrupción, descuido del medio ambiente…

Todo esto me hace pensar, ¿Qué estamos permitiendo nosotros/as para que esto suceda? ¿Qué estamos haciendo nosotros/as para que estas situaciones se vuelvan cotidianas? ¿Cómo vivimos nuestro día a día para que las decisiones tomadas por nuestros dirigentes nos afecten sin participar en ellas?

El siglo XX fue una época de cambios radicales, de vivencias de progreso, nacimiento y desplomes de muchas ideas provenientes de un absolutismo aberrante así como asentamiento de las bases de una democracia, pacto social y alce del estado del bienestar. Hoy vemos casi 10 años de finalización del siglo de los grandes cambios, estamos volviendo a los ataques a la libertad de expresión, a la trivialización los derechos humanos, a la coerción de las facultades profesionales y a la prostitución de la libertad por intereses personales queriendo cimentarlos en el derecho a una vida digna aprovechándose de programas y acontecimientos socio - económicos y políticos en boga, donde buscan un beneficio mercantil.

Nuestros aquelarres prepotentes están enfocados a ver quien tiene la razón en vez de buscar una solución conjunta, los políticos discuten, no conversan, controlan una soga que tiene un duelo continuo buscando que el pañuelo se deslice hacia su lado para poder forjar un paisaje que pocas veces incluye la generalidad sino la individualidad escueta y ajena de una realidad que progresa constantemente hacia la impasible historia que coexistimos y protesta en aras de la flamante libertad.

La democracia, es aquel sistema de gobierno, en el cual la soberanía del poder reside y está sustentada, en pueblo. Es éste, por medio de elecciones directas o indirectas, quien elige las principales autoridades del país. Asimismo, es el pueblo, quien puede cambiar o ratificar a estas mismas autoridades, elecciones populares, pero...
¿Qué pasa cuando ya están en el nuestros órganos de gobierno?
Los idealistas convencidos, y les llamo idealistas con el amplio sentido de la palabra de defender un mundo ideal, se les tacha de poco realistas, porque conviene tal apelativo. Los fervientes seguidores de las pautas dictadas por su partido, creo que son de los más peligrosos, porque creo que no emprenden un debate interno sobre lo que piensan sino que presentan opiniones y decisiones de otros siguiendo el patrón de la obediencia. Los que utilizan la política como trampolín para sus antojos personales, usan la demagogia para calentar el ambiente y para manipular a las personas a su favor. Los que sus propuestas sirven para una mejora social pero implican un gasto económico fuerte, no son ni escuchados, son oídos en el púlpito hasta desestimar su validez e inconveniencia…
¿que hacemos al respecto?

Pienso que hay que creer, pienso que hay que exigir un cambio de paradigma y un comportamiento de respeto de cara al pueblo que les eligió, y hay que exigirles que conversen y busquen un bien común real no que caldeen el ambiente, pierden credibilidad.

Soy una ferviente defensora de la democracia, pero de la democracia real, la cual implica que mi voto tenga sentido y tenga peso para construir una sociedad ambigua, diversa y viviente, una sociedad que va cambiando y adaptándose para evolucionar y solucionar los problemas que van surgiendo o que venimos arrastrando. Creo que es injusto para la historia que dejemos de seguir luchando por conservar la democracia y convertirla en muchas pequeñas autocracias personales.

La educación es una herramienta para el cambio, y curiosamente la calidad y la inversión en ella es directamente proporcional a la situación de los países, a su manejo y conservación de su propia cultura y al desarrollo del bienestar social, económico y político, así como al respeto de los derechos de libertad y de expresión.

Pensar es insuficiente, analizar es controversial, el actuar lo atacan vomitando una verborrea superficial. Buscan el control en vez del desarrollo, del impulso, de la motivación para la independencia como personas pensantes y con amplia e increíble capacidad de decisión y acción. Intimidan con las posibles consecuencias de hacerlo, siempre y cuando no les convengan, y todos miramos en otra dirección.

¿Hacia donde miras tú?
No importa la dirección mientras sea lo que tu quieres y estés convencido de ello, no importa si esto te permite tener la libertad de expresarte, de vivir y de sentir buscando un bien común y un respeto mutuo, no importa mientras hagas moverse tu gran planeta personal conformado por tus inquietudes, anhelos, deseos, metas, objetivos que se relacionan con tu entorno personal y profesional, pero mira, no dejes que nadie te diga hacia dónde tienes que mirar, decide tú.
Piensa desde lo mas profundo de tu corazón.

Hay una frase de un autor desconocido que lleva escrita en la pared de mi cuarto desde los 15 años, y me recuerda la importancia de ser congruente acorde a mis inquietudes y mi manera de ver el mundo, la cual me ha impulsado a hacer muchas cosas extraordinarias para mí y alentarme para involucrarme en mi lucha personal contra la rigidez, lo antagónico y la defensa de un mundo conspicuo acorde con mi manera de sentirlo y de visualizarlo.

“Si no vives como piensas, acabarás pensando como vives”

Atrévete a conocerte y hazlo lo mejor que puedas........así podrás ser congruente con tus emociones y afanes y hallarás en ti a un extraordinario ser, que no se comparará con nadie, porque nadie puede compararse contigo, eres único/a, formas parte de la historia, tu historia personal es una parcela del presente y futuro que otros/as leerán cuando ya no estés, decide como quieres ser recordado y construye tu propia leyenda, decide cómo quieres que los demás se expresen de ti y no disipes tu importancia dejando que otros lo concluyan, como dijo Allan Poe, “Con mi poesía no he tenido un propósito, sino una pasión”, haz de tu vida tu propia pasión, no te adules, admírate.


Tu vida te pertenece, recuerda que el mundo eres tú.


Lau

martes, 4 de agosto de 2009

Reflexiones sobre la Felicidad



Como dijo Voltaire, “Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una.”

Pero,
¿Qué es la felicidad?

El ser humano ha buscado incansablemente la felicidad a través de la historia y para encontrarla y más aún para conservarla, ha empleado todos los mecanismos a su alcance. Muchas personas buscan la felicidad en su exterior y no en su interior, donde creo que reside.

Seguramente sea una de las definiciones más controvertidas y complicadas, por lo que no me voy a clavar en intentar definirla sino en exponer como yo la entiendo.

Existen muchas teorías sobre qué es la felicidad, y quizá aún más sobre cómo conseguirla o encontrarla, podríamos filosofar durante horas y escribir artículos hasta inundar una biblioteca completa. Es “algo” que, sobre todo en estos últimos años, (no se si por influencia de estar en la “Era de Acuario” que dice que las personas entra en una etapa de reflexión, de búsqueda de sí mismos y que afectan la forma de pensar y a los valores morales de la humanidad) hemos estado escuchando una y otra vez por todos lados, incluso ya los spots publicitarios van enfocados a vender un producto asegurando que nos va a hacer mas felices, que lo mas importante es ser feliz.

En la filosofía griega clásica hay tres posturas:
  • Ser feliz es autorrealizarse, alcanzar las metas propias de un ser humano (eudemonismo), postura defendida por Aristóteles.
  • Ser feliz es ser autosuficiente, valerse por sí mismo sin depender de nada ni de nadie (cinismo y estoicismo).
  • Ser feliz es experimentar placer intelectual y físico y conseguir evitar el sufrimiento mental y físico (hedonismo). Es la postura que defiende Epicuro.

Hoy en día nos encontramos envueltos sobre el tema en libros, cursos, personas que hablan constantemente de la felicidad… Las consultas de los psicólogos están llenas de personas angustiadas, agobiadas, descontentas, insatisfechas con su vida y con su entorno, y todos tienen algo en común, son infelices con su vida o con la vida que llevan, y cuando digo vida, hablo de relaciones humanas, de dinero, de sueños, de cosas materiales, de libertad…pero todos tienen algo en común… van en busca de la felicidad.

Creo que muchos cometen un error garrafal… buscan la felicidad, cuando la decisión de ser felices la tienen ellos.

Para mí, La felicidad es una actitud, es un estado de ánimo, no es una meta. La felicidad no se busca, nos pertenece.

También opino que muchas personas confunden la felicidad con la estabilidad económica o con el éxito laboral o con tener una familia…etc, ¿entonces qué pasa con las personas que lo tienen todo y se sienten infelices?

Robert Louis Stevenson dijo que “No hay deber que descuidemos tanto como el deber de ser felices”.

Yo creo que la felicidad es la capacidad de alegrarte de aquellos pequeños momentos que al unirlos se conciben como uno solo pero muy grande, momentos que vivimos y/o compartimos y que depende de qué tan bien nos sintamos con nosotros mismos, que tan congruentes seamos, qué tanto hagamos, si nuestra realidad está acorde con nuestros sueños y metas, bien conseguidas o por conseguir. Si vivimos como queremos y no como tenemos que, nos sentiremos felices.

Mahatma Ghandi decía acerca de la felicidad, que es la armonía entre lo que se piensa, se dice y se actúa. Yo lo interpretaría como congruencia.

Por ejemplo, cuando basamos la felicidad en la imagen que los demás tienen de nosotros, y nos esforzamos en centrarnos en agradarlos, nos olvidamos de lo que nosotros queremos, por lo que sufrimos porque no somos congruentes con nosotros, o cuando basamos nuestra felicidad en tener una pareja, prácticamente estamos dejando todo al azar, ya no depende de nosotros y ponemos todas las expectativas y se va volviendo una relación tóxica de co-dependencia.

La felicidad todos la tenemos dentro, pero pocas veces nos paramos a verla y la buscamos en el exterior. Si la sacamos de nuestro interior y la proyectamos al exterior entonces podremos compartirla con otras personas.

Como decía Aristóteles, “todos estamos de acuerdo en que queremos ser felices, pero en cuanto intentamos aclarar cómo podemos serlo empiezan las discrepancias”

La Felicidad es relativa, cada uno tenemos una idea sobre qué es la felicidad para nosotros y es válido, ya que cada uno entendemos la vida de manera diferente, nuestras prioridades son diferentes, nuestras metas son diferentes, nuestra concepción de la realidad es diferente.

El Paradigma de la Felicidad, sigue después de los siglos, y son muchos los argumentos que defienden una postura u otra, porque somos seres pensantes y somos observadores de nuestra propia vida así como jueces que se forjan a partir de nuestra propia historia y nuestra manera de ver el mundo.

Nathaniel Hawthorne, dijo que “La felicidad se mide por el espíritu con el cual nos enfrentamos a los problemas de la vida”

Observamos que se hallan personas felices e infelices en los diversos estratos socio-económicos, países, religiones, edades, sexos, estados mentales (hay personas con problemas mentales que a pesar de ello son realmente felices).

Creo que cuando decidimos conocernos, indagar en nuestro interior, tener claro nuestra visión personal, aceptarnos como somos, perdonarnos a nosotros mismos por nuestros errores del pasado, saber donde estamos hoy parados y a donde queremos ir y asumir la vida tal como es en ese momento para construirla, mejorarla, mantenerla, alimentarla a partir de ahí, somos realmente felices.

Buscar la felicidad es un solitario camino lleno de obstáculos, donde creo que la mayoría de ellos está en nosotros, por eso es ermitaño, y cuando somos conscientes de ella, entonces podemos compartirla con los demás.

Me gustaría recomendaros, para quien no lo ha leído o quien si lo haya hecho que lo vuelva a leer, un libro que se llama “El Caballero de la Armadura Oxidada”, de Robert Fisher. Es un libro muy delgado que se lee en menos de 2 horas, merece la pena experimentar el mensaje de sus palabras.

Quisiera despedirme con una frase de Viktor Frankl, que dice “La Felicidad no es una posada en el camino... si no una forma de caminar por la vida…” así que os invito a buscar los andares de vuestro camino tal y como vosotros los queráis dar, “Caminante no hay camino… se hace camino al andar…”

LAU

viernes, 31 de julio de 2009

Los Seres Redondos de Platón o la Media Naranja



Platón en su libro El Banquete habla sobre el amor. El compendio trata sobre un banquete organizado por el poeta trágico Agatón para celebrar su victoria en las fiestas Leneas, Erixímaco propone pasar el tiempo en mutuos discursos y a debatir un tema así que pide a cada uno de los invitados que improvise un elogio a Eros (el Dios del amor).


Aristófanes, cuenta el mito según el cual hubo un tiempo en que la tierra estaba habitada por personas esféricas con dos caras, cuatro piernas y cuatro brazos. Tres sexos existían entonces: el masculino, descendiente del sol, el femenino, descendiente de la tierra y el andrógino, descendiente de la luna, que participaba en ambos. La arrogancia de estos seres provocó la ira de Zeus y para someterlos los dividió con su rayo, convirtiéndolos en seres incompletos y condenándolos a anhelar siempre la unión con su mitad perdida. Las tres formas del amor sexual quedan así explicadas: los heterosexuales son descendientes de seres andróginos y los homosexuales provienen de seres completamente masculinos o femeninos.


De aquí surge el mito de la media naranja que dícese de la leyenda que nace del anhelo y la atracción que sienten los “seres cortados” y que les lleva a buscar “la otra mitad”. De esta forma, a través de un relato sencillo, el personaje de Platón expone que es el amor (Eros) y que es el sexo (El corte).


Afirma que los seres humanos no son autosuficientes o completos sino seres vulnerables y por eso buscan vivir en relación, empezando por lo más básico que es su diferenciación como individuos sexuados. Todos somos sexuados lo mismo que somos mortales y todos buscamos “al otro” para convivir y compartir.


Pues bien, gracias a esta leyenda, van surgiendo los poemas, las frases hechas, las leyendas, novelas, películas enfocados a buscar esa persona perfecta para nosotros/as que perdimos en su momento, muy romántico ¿no? Estamos buscamos a alguien con quien estamos predestinados…


Pero viene la parte negativa de esta leyenda… la cual han aprovechado no solo los escritores y poetas sino también Hollywood y Disney. Llevamos oyendo desde que nacimos que tenemos que encontrar a nuestra “media naranja” y que cuando llegue lo sabremos… pues yo he debido ser un poco tonta porque he tardado más de 30 años en encontrarla, o eso creo.


No creo que la educación infantil, especialmente dirigida a las mujeres, haya sido muy objetiva, porque entre los 14 y los taitantos…cada vez que encontramos una pareja, nos ilusionamos a los 5 minutos y ya estamos fabricando a nuestra “media naranja”… claro el tiempo es proporcional a los desengaños pasados… pero recordad al primer amor… jurábamos y perjurábamos que era nuestra “media naranja”, “el otro ser” buscado y encontrado.


Cuando comenzamos una relación, ponemos muchas expectativas en ella, por lo que exigiremos que así sucedan, la complicación viene cuando la sobrecargamos. Me explico, creo que una relación se debe trabajar, cuidar, “regar” para que crezca, sola no sale adelante, y esto implica también que nosotros nos desarrollemos con ella, no podemos proyectar en la otra persona la parte que a nosotros nos corresponde y que adivine qué esperas de esa reciprocidad. La comunicación es básica, no tenemos aún telepatía.


Creo que uno de los momentos más tensos viene cuando las parejas empiezan a exigirse el uno al otro lo que ninguno está dispuesto a dar. No creo que los problemas de pareja dependan de las parejas, sino de las personas, la felicidad no es una meta sino un estado de ánimo, depende de la madurez, de las metas, expectativas, de la plenitud interior de cada uno para poder compartirla con el otro, pero el otro no te hace feliz, contribuye a sentirte feliz y pleno.


Muchos de los problemas que hay en el amor derivan directamente de los problemas y las carencias que tiene cada persona, de los fantasmas del pasado, nuestros miedos y creencias y como lo proyectan en su relación, por eso la comunicación es tan importante, así como el respeto mutuo.


La relación de pareja no tiene por qué plantear problemas graves, depende de nosotros. La unión siempre da más fuerza cuando las cosas se hacen bien. Los problemas de la pareja derivan de la inmadurez emocional y la confusión de valores con que llegan pero si esperamos que la otra persona nos va a bajar el cielo sin poner nada de nuestra parte, el batacazo que nos daremos puede ser tremendo y las exigencias con que agobiemos a nuestra pareja pueden ser realmente asfixiantes.


Las relaciones ideales entre las personas son ganar-ganar y se basan en el respeto no solo físico o psicológico sino también emocional.


Cada persona es única y vivimos bajo nuestro pequeño o gran catálogo de valores y creencias, somos observadores de la vida y emitimos nuestros juicios.


Una de las peligrosas contrariedades surgen cuando, tras quitarnos el velo del “enamoramiento ciego” y vemos que ese ser maravilloso a nuestro lado también tiene defectos, intentamos cambiar a la otra persona por “la persona 100% perfecta” que tenemos idealizada en la cabeza, en ese momento empezamos a faltarle al respeto, ¿por qué? porque pretendemos cambiar su forma de ser, no la aceptamos tal cual es sino que queremos hacerla a imagen y semejanza de nuestra fantasía, el príncipe azul ya no existe así que hay que hacer que exista a toda costa, es más fácil mentirse así mismo que afrontar la terrible realidad y su pérdida.


No todo es tan drástico ni radical, todos podemos mejorar y desechar viejas creencias y sustituirlas por nuevas, podemos adoptar nuevos hábitos que nos ayuden a madurar, pero no podemos cambiar la esencia de alguien.


En el momento en que nos empeñamos en hacerlo, nos estamos haciendo daño; en vez de afrontar que esa persona puede no ser la persona que ambicionamos a nuestro lado y salir de la relación estamos decididos a intentar cambiarla y entonces nos encontramos continuamente con la decepción y la otra persona con una soga al cuello porque no le dejan ser quien es. Las dos personas pierden y la relación está condenada al fracaso y durará hasta que uno de los 2 diga, basta; pero si merece la pena la persona podemos aceptarla con sus defectos y virtudes igual que nosotros tenemos y trabajar en tener una buena relación conjuntamente.


En caso de no ser “la persona” y empeñarnos en mantener la relación, puede convertir en una relación tóxica, si se rectifica, se trabaja unidos y estamos dispuestos a aceptar a la persona tal y como es (siempre y cuando queramos y la relación no nos produzca dolor y pena), la relación va abonándose con la comunicación y la sinceridad.


Las relaciones de pareja son un proceso complejo, controvertido y en constante cambio, cada uno de los miembros de la pareja posee un mundo personal, privado, íntimo, que solo les pertenece a ellos y que están dispuestos a compartir solo una parte de él.


El poder hablar y escucharse uno al otro sin críticas, sin reclamos destructivos, y con comprensión buscando caminos que nos lleve al mejor conocimiento mutuo, la fortalecen. La otra persona tú y pueden ver los intereses que tienen en común, pueden compartir sus sentimientos y tener la confianza de ambos estarán allí para escuchar y apoyarse. En las relaciones sanas, las personas no mienten. La comunicación esta basada en la honradez y la confianza. Al escuchar con cuidado y compartir los pensamientos y sentimientos con la otra persona, estas mostrando que ellos son una parte importante de tu vida.


En fin, los seres redondos de Platón, no creo que se encuentren porque se busquen, sino que porque el camino se encuentran, y yo mas bien creo que ese “otro” es alguien que nos respeta, que nos ilusiona que aporta un grano de arena más a nuestra felicidad y trabaja la relación de la mano con nosotros para que llegue a convertirse realmente en nuestra media naranja.


Lau

jueves, 30 de julio de 2009

Un cuento para la Paz - ETA NO


En menos de 24 horas, en España, han sucedido 2 crímenes atroces en dos lugares diferentes, ETA ha vuelto a actuar sin piedad.

No se me ocurre una mejor manera de luchar contra ETA levantando mi voz a favor de la paz, por lo que quisiera compartir un cuento que me encanta.

Espero que os guste.

Besos

Lau

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En una fortaleza de un reino lejano, Caucasum era un joven valiente, experto espadachín, que soñaba con convertirse en el mejor guerrero del mundo. En todo el ejército no había quien le venciera en combate, y soñaba con convertirse en el gran general, sucediendo al anciano cobardón que ocupaba el puesto. El rey le apreciaba mucho, pero el día que le contó su sueño de llegar a ser general, le miró con cierto asombro y le dijo:

- Tu deseo es sincero, pero no podrá ser. Aún tienes mucho que aprender.

Aquello fue lo peor que le podía pasar a Caucasum, que se enfureció tanto que abandonó el palacio, decidido a aprender todas las técnicas de lucha existentes. Pasó por todo tipo de gimnasios y escuelas, mejorando su técnica y su fuerza, pero sin aprender nuevos secretos, hasta que un día fue a parar a una escuela muy especial, una gris fortaleza en lo alto una gran montaña. Según le habían contado, era la mejor escuela de guerreros del mundo, y sólo admitían unos pocos alumnos. Por el camino se enteró de que el viejo general había estudiado allí y marchó decidido a ser aceptado y aprender los grandes secretos de la guerra.

Antes de entrar en la fortaleza le obligaron a abandonar todas sus armas. "No las necesitarás más. Aquí recibirás otras mejores". Caucasum, ilusionado, se desprendió de sus armas, que fueron arrojadas inmediatamente a un foso por un hombrecillo gris. Uno de los instructores, un anciano serio y poco hablador, acompañó al guerrero a su habitación, y se despidió diciendo "en 100 días comenzará el entrenamiento".¡100 días! Al principio pensó que era una broma, pero pudo comprobar que no era así.

Los primeros días estaba histérico y nervioso, e hizo toda clase de tonterías para conseguir adelantar el entrenamiento. Pero no lo consiguió, y terminó esperando pacientemente, disfrutando de cada uno de los días.El día 101 tuvieron la primera sesión. "Ya has aprendido a manejar tu primera arma: la Paciencia", comenzó el viejo maestro. Caucasum no se lo podía creer, y soltó una breve risa. Pero el anciano le hizo recordar todas las estupideces que había llegado a hacer mientras estaba poseido por la impaciencia, y tuvo que darle la razón.
"Ahora toca aprender a triunfar cada batalla". Aquello le sonó muy bien a Caucasum, hasta que se encontró atado a una silla de pies y manos, subido en un pequeño pedestal, con decenas de aldeanos trepando para tratar de darle una paliza. Tenía poco tiempo para actuar, pero las cuerdas estaban bien atadas y no pudo zafarse. Cuando le alcanzaron, le apalearon.

El mismo ejercicio se repitió durante días, y Caucasum se convenció de que debía intentar cosas nuevas. Siguió fallando muchas veces, hasta que cayó en la cuenta de que la única forma de frenar el ataque era acabar con la ira de los aldeanos. Los días siguientes no dejó de hablarles, hasta que consiguió convencerles de que no era ninguna amenaza, sino un amigo. Finalmente, fue tan persuasivo, que ellos mismos le libraron de sus ataduras, y trabaron tal amistad que se ofrecieron para vengar sus palizas contra el maestro.

Era el día 202.

-"Ya controlas el arma más poderosa, la Palabra, pues lo que no pudieron conseguir ni tu fuerza ni tu espada, lo consiguió tu lengua".

Caucasum estuvo de acuerdo, y se preparó para seguir su entrenamiento.

"Esta es la parte más importante de todas. Aquí te enfrentarás a los demás alumnos".

El maestro le acompaño a una sala donde esperaban otros 7 guerreros. Todos parecían fuertes, valientes y fieros, como el propio Caucasum, pero en todos ellos se distinguía también la sabiduría de las dos primeras lecciones."Aquí lucharéis todos contra todos, triunfará quien pueda terminar en pie".

Y así, cada mañana se enfrentaban los 7 guerreros. Todos desarmados, todos sabios, llamaban al grupo de fieles aldeanos que conquistaron en sus segundas pruebas, y trataban de influir sobre el resto, principalmente con la palabra y haciendo un gran uso de la paciencia. Todos urdían engaños para atacar a los demás cuando menos lo esperasen, y sin llegar ellos mismos a lanzar un golpe, dirigían una feroz batalla...

Pero los días pasaban, y Caucasum se daba cuenta de que sus fuerzas se debilitaban, y sus aldeanos también. Entonces cambió de estrategia. Con su habilidad de palabra, renunció a la lucha, y se propuso utilizar sus aldeanos y sus fuerzas en ayudar a los demás a reponerse. Los demás agradecieron perder un enemigo que además se brindaba a ayudarles, y recrudecieron sus combates. Mientras, cada vez más aldeanos se unían al grupo de Caucasum, hasta que finalmente, uno de los 7, llamado Tronor, consiguió triunfar sobre el resto.

Tan sólo habían resistido unos pocos aldeanos junto a él. Cuando terminó y se disponía a salir triunfante, el maestro se lo impidió diciendo: "no, sólo uno puede quedar en pie".Tronor se dirigió con gesto amenazante hacia Caucasum, pero éste, adelantándose, dijo:

- ¿De veras quieres luchar?. ¿No ves que somos 50 veces más numerosos? Estos hombres lo entregarán todo por mi, les he permitido vivir libres y en paz, no tienes ninguna opción.

Cuando dijo esto, los pocos que quedaban junto a Tronor se pusieron del lado de Caucasum. ¡Había vencido!

El maestro entró entonces con una sonrisa de oreja a oreja: "de todas las grandes armas, la Paz es la que más me gusta. Todos se ponen de su lado tarde o temprano". El joven guerrero sonrió. Verdaderamente, en aquella escuela había conocido armas mucho más poderosas que todas las anteriores.

Días después se despidió dando las gracias a su maestro, y volvió a palacio, dispuesto a disculparse ante el rey por su osadía. Cuando este le vio acercarse tranquilamente, sin escudos ni armas, sonriendo sabia y confiadamente, le saludó:

- ¿Que hay de nuevo, General?

Moraleja: Siempre hay formas mejores de conseguir las cosas que a través de la violencia, con la que todos salen perdiendo.




Los terroristas intentan modificar nuestro comportamiento provocando miedo, incertidumbre y división en la sociedad. Unidad contra ETA NO!!!!




miércoles, 29 de julio de 2009

Vivir sin el “Tengo que..”



Creo que mucha gente vive día a día con la frase en la cabeza… “tengo que…”, tengo que hacer un reporte, tengo que lavar, tengo que ir a una comida, tengo que ver a una amiga, tengo que quedar bien, tengo que, tengo que, tengo que, tengo que…

A pesar de haber conseguido muchas cosas durante nuestra vida, nos juzgamos o nos sentimos como si no tuviéramos nada, todo se enfoca a cumplir una lista de “To Do´s” diaria que mentalmente hace que vayamos palomeando un largo índice que controla nuestras actividades cotidianas, nuestras decisiones, nuestras metas y yo por lo menos acababa exhausta…

¿Os suenan conocidas estas frases?

- “Estoy harta de mi trabajo” o
“de lunes a viernes no paro… no tengo tiempo para mí… solo me relajo el fin de semana y aún así “tengo” que hacer lo que no me da tiempo de hacer entre semana”
- “Ya no quiero salir con esta chica, pero me da miedo dejarla… me da pena y yo me voy a quedar solo de nuevo”
- “ Mi vida es un caos, si mis padres no se hubiesen divorciado, si hubiese tomado el otro trabajo, si mi novio no me hubiese dejado, si esta tía no se hubiese metido en medio, si el gobierno aprobase unas leyes mas justas, si…, si… si…”

Hoy en día que vivimos en una sociedad que nos exige que vayamos a 1000 por hora, nos dicen en la televisión lo que debemos hacer, comprar y pensar, qué es lo políticamente correcto, cómo debemos trabajar, qué debemos decir, cómo lo debemos decir y viven bajo una constante presión para intentar mantener nivelado todo, su trabajo, familia, pareja, amigos, eventos, la casa, el coche… y siguen aplicándolo también en sus propios sueños, adaptándolos a lo que la vida les ofrece en ese momento y se olvidan de lo que ellas quieren para sí mismas, sustituyen el “quiero” por el “tengo que” , dejan que la vida decida por ellos u otras personas, en su defecto.

Tomar cartas en el asunto, no es fácil, todo hay que decirlo, pero depende de nosotros, tomar las riendas de nuestra vida y empezar a hacer lo que realmente queremos hacer y no lo que tenemos que hacer… creo que se necesita valor para enfrentarse a lo que realmente queremos y llevarlo a cabo.

El miedo a lo desconocido, a las consecuencias, a enfrentarnos a una situación diferente que no conocemos y que no sabemos como va a resultar es todo un reto personal, el miedo a adaptarse a algo nuevo, a cometer un error, a no estar a la altura de las circunstancias, al qué dirán…. Ese miedo nos paraliza y nos hace volver al “tengo que”.

El miedo es un sentimiento natural en las personas, es una especie de alarma que nos alerta de algún peligro y, por ende, activa nuestra vigilancia, nos hace estar más pendientes, incrementa la precaución, hace que nos protejamos pero también el miedo nos paraliza, nos frena, es un obstáculo entre lo que es y podría ser, pero lo podemos tener de nuestro lado…

La persona libre es dueña de sí misma, piensa, si no tuvieras miedo, ¿que harías?, los niños no tienen miedo, experimentan y son los mas felices, cuantas veces decimos que alguien disfruta como un niño… a un niño le pones una serpiente al lado y la toma sin ningún tipo de miedo, ¿por qué? porque no sabe que es el miedo. Si nos fijamos en los niños, disfrutan, son felices, de todo hacen una fiesta, y van a buscar lo que ellos quiere realmente, un juguete, un abrazo, una sonrisa… hasta que alguien les dice No y aún así… no desisten de sus metas.

Creo que las personas adultas hemos ido perdiendo la capacidad de disfrutar y de seguir nuestras metas con tanta pasión como lo hace un niño, “el quiero” ya no es nuestro motor, sino casi un privilegio y ponemos por delante de nuestras inquietudes lo “socialmente correcto”.

Como dijo Ferdinand Galiani,
“El valor es el resultado de un grandísimo miedo”

La valentía nos enseña a defender aquello que vale la pena, a dominar nuestros miedos y a sobreponernos en la adversidad, la fortaleza interior es su alimento y el miedo su enemigo más acérrimo, pero sin uno no existe la otra.

Un anónimo escribió:
“Si el miedo es algo que todos sentimos, quién es más valiente ¿el que no lo muestra y no lo afronta o el que lo afronta peo si lo muestra?”

Creo de dentro de todos existe un héroe muy personal, un héroe para sí mismo, que diario enfrenta con valentía diversas circunstancias en su vida, y tienen el valor de vivir acorde a lo que quieren, ignoran el guión ya escrito y se arriesgan a descubrir las diversas opciones que da la vida. Lo que significa que toman el control de su vida, sin dejarse llevar constantemente. Esto implica una actitud creativa y abierta que permita evolucionar y desarrollarse como persona. Esa actitud se puede considerar como una lucha por alcanzar los sueños deseados. Supone tomar el control de nuestra vida para crear opciones nuevas que nos beneficien, viviendo la vida que realmente deseamos. No confían en que la suerte le hará llegar a dónde quieren.

Vivir una vida en la que yo elijo, es una vida que merece la pena ser vivida. Para eso merece la pena pararse a pensar cuáles son realmente nuestro sueños, qué es lo que nos gustaría alcanzar o dejar, y si es lo que realmente deseamos hacerlo, cambiar “el tengo que” por “el quiero”. Creo que en la vida hay que ser capaz de asumir riesgos para conseguir nuestras ilusiones y sacar rendimiento de nuestros recursos.

OSHO dice en su libro El libro del Ego,
“Una persona realmente madura no carga sus responsabilidades a nadie; se hace responsable de su propio ser”.

Ser valiente no es sencillo. En ocasiones, la valentía significa afrontar las consecuencias de nuestros actos, los productos de nuestros errores; La valentía es la diferencia entre hundirse o seguir nadando, nos hace personas ordinarias que pueden obtener resultados extraordinarios, se vive en el día a día, en las pequeñas cosas, no hace falta lidiar increíbles hazañas.

Decidir cómo quiero vivir, qué es lo que quiero hacer, que es lo que quiero sentir, depende de mí. Si me comporto como víctima, traslado mi responsabilidad a otros, si me comporto como víctima, me ensarto en una comodidad para poder quejarme de mi realidad sin hacer nada al respecto para cambiarla. Puedo verla como una tragedia o puedo verla como una oportunidad para aprender y hacer cambios, creo que las vivencias siempre son un paso adelante que me acercan mas a mis metas, aunque a veces crea que no, pero esa experiencia va a ser un mapa mas en mi camino para seguir o desechar.

Así que os invito a vivir en lo que queréis y no en lo que tengáis que… vida solo hay una y creo que debemos aprovecharla, exprimirla y sentirla hasta la última gota.

Lau

martes, 28 de julio de 2009

El Valor Positivo del "No"


Al parecer alguien en nuestra infancia omitió premeditadamente enseñarnos a decir que no, creo que en especial a las mujeres, las cuales creo que hemos sido educadas para agradar a los demás, ser buenas, saber quedar bien… y, al parecer, algunas nos lo hemos creído... por eso estamos tan dispuestas a sacrificar nuestro tiempo para atender las necesidades ajenas.

A lo largo de los siglos la palabra “No” se ha estimado o se ha visto socialmente hablando, incorrecta y con connotación negativa, pesimista, mala educación, “aguafiestas”, porque alguien agradable siempre tiene que agradar a los demás y ser siempre “buena” y “aguantar el tipo”….pero… ¿es cierto, es conveniencia, es manipulación?

Me explico con un ejemplo simple; cuando a alguien le preguntan ¿quieres ir al cine? (con la intencionalidad de quien pregunta quiere que le contesten que sí) y la persona responde: “No”…la cara de la persona que recibe la respuesta cambia… puede ser decepción, puede ser enojo, puede ser molestia, puede quedarse sin expresión… la emocionalidad cambia. La persona puede insistir e incluso chantajear emocionalmente a la otra persona para que acceda.

El “No” molesta.

¿Por qué? Porque no está sucediendo lo que queremos que suceda, no estamos escuchando lo que queremos oír, la persona no responde como queremos que lo haga y nuestras expectativas se truncaron puesto que nosotros ya habíamos decidido que íbamos a ir al cine, le hicimos nuestra propuesta a otra persona con la intención de que nos acompañase y así lo habíamos resuelto en nuestra cabeza.

Creo que las personas no somos egoístas por naturaleza sino que somos un tanto malcriados/as y queremos que la vida fluya como queremos y cuando no es así nos enfadamos, nos molestamos, nos frustramos incluso, porque generamos nuestras propias expectativas y esperamos que los demás las acepten y las cosas sucedan como queremos que pasen. Como un niño pequeño que si no le dan el dulce que quiere, patalea.

El decir "No", genera incluso incomodidades, genera malestar, pero para quien lo escucha y por no afrontar la reacción de otra persona llegamos a acceder a hacer cosas que No queremos hacer o No me apetece y con esto no me refiero a “ceder” (una vez por ti y otra por mí en temas transcendentales, como cuando salimos la pareja y cedemos en el tipo de vino que a él le apetece tomar o la película que hoy vamos a ver), sino en cosas importantes para nosotros y que tienen un impacto mas allá de ir al cine a ver una película o no.

¿Por qué nos cuesta decir que no? Son varias las razones: la búsqueda de aprobación, la preocupación por ayudar a los demás a la espera de que éstos hagan lo propio con nosotras en el futuro, la evitación de las situaciones de confrontación

El decir "No", tiene consecuencias.

Hace pocos meses descubrí la libertad absoluta de decir “No”. Me sentí liberada, me sentí a gusto conmigo misma y me di cuenta de las veces que me había traicionado a mí misma por no haber dicho “No” a tiempo y los problemas que me había acarreado no hacerlo: problemas personales, problemas con amistades, problemas laborales, problemas familiares… persona a las que les debía haber parado los pies, personas a las que incluso parecía que les estaba rindiendo pleitesía por no haberles dicho “No”… mi imagen frente a ellos esa una cadena que me ahogaba y lo peor de todo es que yo sola la seguía apretando mas hasta que me di cuenta que si yo No me valoraba a mí misma nadie lo haría y debía preocuparme primero de que mi imagen fuese congruente conmigo, con mis emociones, con mis sentimientos, con mis metas, después vendrían los demás y No debía importarme la opinión de todo el mundo, sino de quien realmente merece la pena para mí.

Hay personas que utilizan la manipulación para conseguir lo que quieren con expresiones… “Seguro que no te importa…” Si te quieren forzar a algo, no lo permitas, dí claramente: “No”, ten el valor de decir a la persona que no de por hecho que vas a hacerlo, que se sienta libre de pedirlo pero que te de la libertad a ti de decidirlo.

Otro tipo de manipulación es la respuesta victimista a un “No”, emplean la técnica de hacerse las víctimas para dar pena y conseguir su propósito, para mí es el mas lamentable… creo que es señal que así se manejan en su vida hasta ahora, al menos, y lo utilizan para querer hacer sentir pena por ellos de manera consciente o peor aún, buscan a terceros para que hablen por ellos…

La declaración del “No” tiene que ver con nuestra capacidad de poner límites, define el respeto que nos tenemos a nosotros mismos y el que vamos a exigir que los demás tengan por nosotros; creo que es la declaración que mas compromete nuestra dignidad como personas.

Rafael Echeverría escribe en su libro “Ontología del Lenguaje”,
“Cada vez que consideremos que debemos decir que NO y no lo digamos, veremos nuestra dignidad comprometida. Cada vez que digamos No y ello sea pasado por alto, consideraremos que no fuimos respetados.”

¿Alguna vez os parasteis a pensar los logros de muchas personas por haber dicho "No"? No a las viejas ideas, No a la forma de pensar generalizada de la sociedad o No a que la tierra es plana... Muchos de ellos pagaron con sus vidas, o por lo menos con críticas significativas que les costaron separarse de los demás. Y quizás sea este el motivo de nuestro reconocimiento y admiración: ejercer el derecho de decir "NO" cuando quieren decir que "NO".

Puedes decir “No”.

Algunas personas creen que “si digo que No… soy un mal educado, que los sentimientos de los demás van a cambiar, soy un egoísta, dejará de quererme…” Creo que si la persona nos respeta no será así, no tiene porqué gustarle, no tiene porque coincidir con nosotros, pero no intentará una y otra vez o hacernos cambiar de opinión o hacernos chantaje emocional para que hagamos o digamos lo que él o ella quiere.

Creo que debemos diferenciar el derecho de decir No de la falta de respeto a otras personas. Cuando decimos cuando queremos decir No, violamos nuestros propios derechos al no ser capaz de expresar opiniones, pensamientos, sentimientos y de ese modo permitimos a los demás quebrantarlos o los acabemos expresando con disculpas y con falta de confianza.

Cuando decimos “No”, pienso que el mensaje que les estamos enviando es
“esto es lo que yo pienso; esto es lo que yo siento; así es como veo la situación”.

Al decir “No”, es normal que sintamos ansiedad, nerviosismo, incomodidad pero creo que debemos valorar las consecuencias positivas a largo plazo.

En ocasiones, yo he pagado muy caro el no haber dicho “No” o no haberlo dicho a tiempo, y también he tenido consecuencias por haberlo dicho, puede ser: “No”, “hasta aquí”, “No más”, “No quiero”, “No me gusta, “No voy”, “No estoy de acuerdo”, “No pienso como tú”, “No te doy la razón”… etc.

Leí en un escrito en la página de Ricardo Ros que me gustó: "Cuando alguien te pida algo que no puedas dar, mírale a los ojos, sonríele y dile que No, dejándole muy claro que le aprecias, que le valoras, que le quieres. Tan normal es pedir como decir que No. Cuando sabes qué quieres y cuándo lo quieres, es mucho más fácil decir que No a cosas que no puedes dar o a cosas que te apartan de tus valores o de tus metas."

Decir “No”, a veces no es fácil, pero merece la pena, aprender a decir “No”.

Tienes derecho a decir “No” y a no sentirte culpable por ello, decir no es respetarte a ti mismo/a, alimenta el arte de ser nosotros mismos.

Lau

lunes, 27 de julio de 2009

No tomes como prioridad a quien te toma como opción



Curiosa frase, en positivo podría decir: “Dale Prioridad a quien no te toma como una Opción”
No se de quien es esta frase, sinceramente, pero he observado que provoca diferentes opiniones y puntos de vista.

Algunos piensan que cabe la posibilidad que el que te toma por opción, termine dándote prioridad...otros que el que no te da prioridad te toma como opción.

Estoy de acuerdo con las dos opiniones… y para mí se basa la diferencia en la temporalidad y en las vivencias humanas.

Por ejemplo, siempre una relación comienza como una opción, luego si el clima es bueno suavemente madura, sino se trunca y cae. ¿No es bueno que pudiésemos tener una opción en puerta...? La opción puede ser una oportunidad y convertirte en prioridad.

Cuando esa relación, sea amorosa, amistosa, laboral… se trunca y nos empeñamos en mantenerla, nos hacemos daño, sin querer damos prioridad a personas que queremos ubicar en un aspecto de nuestra vida que ellas no quieren ocupar o que es mejor que no ocupen. Todos tenemos el derecho a elegir ese lugar y cuando las dos personas se ponen de acuerdo, ya que una relación es de dos, surgen las separaciones o las uniones.

Creo que hay personas en nuestra vida que ocupan un lugar prioritario, familia, pareja, amigos, hay personas que ocupan un nivel diferente, compañeros (trabajo, copas, viajes…) y otras personas pasan a ser conocidos. No significa que sean menos o mas que otros simplemente acorde a nuestras decisiones decidimos que tipo de relación queremos mantener con ellos/as. No creo que sea positivo ni negativo simplemente depende de cómo nos sentimos con ellos. Hay personas que nos pueden caer muy bien, pero no forman parte de nuestro círculo de confianza ciega, otros forman parte de nuestro círculo de vivencias, otros forman parte de nuestra vida cotidiana y otros los vemos de año en año sin pensar demasiado en ellos.

Tampoco creo que sea directamente proporcional respecto a cuantas veces a la semana hablamos con ellos, o nos vemos o quedamos, ese vínculo viene dado por nuestras emociones y sentimientos. Por ejemplo yo tengo amigos desde hace 34 años, y a penas nos vemos, yo vivo en un país y el destino a ellos les llevó a vivir en otro diferente, pero mis sentimientos hacia ellos no ha cambiado, otros los veo cada semana, otros los veo una vez al mes… pero siguen siendo amigos. Hay personas que veo diario y las considero conocidos.

Cuando mis prioridades no están claras, surgen choques conmigo misma, cuando me empeño en mantener a una persona en un círculo al que no pertenece, por lo menos en este momento, surgen emociones y sentimientos encontrados, y sufro.

Desde hace unos meses estoy ordenando mis prioridades, ha habido satisfacciones, reproches, duelos, alegrías y penas, pero estoy satisfecha por que yo soy quien está tomando las decisiones de incluir o excluir en mi vida lo que creo que debo, basándome en mi paz interior y en las personas que respetan mi vida, mis decisiones y mis sentimientos, estén o no estén de acuerdo con dichas decisiones… nunca dije que todo el mundo lo aceptase, ¿por qué? Porque cada uno de nosotros/as vemos la vida de diferente manera, hay cosas que nos gustan y otras no, hay comportamientos, arbitrajes, vivencias que las sentimos de diferente modo y esa es la belleza de las relaciones humanas. Somos capaces de ver a través de nuestro cristal personal la misma situación desde diversos ángulos, aplicando nuestros juicios personales acordes a nuestra educación, emoción, relación, conocimiento… tomamos partido por aquello que concuerda con nuestra paz interior o por nuestra cercanía.

También creo que las personas a lo largo de nuestra vida pueden cambiar en varias ocasiones de “nivel” en nuestras relaciones. ¿Os ha pasado alguna vez que tras un viaje, una vivencia una persona a la que considerabais “compañero/a de copas” pase a ser amigo o viceversa? ¿e incluso mas adelante vuelva a cambiar de posición, por alejamiento, por acercamiento?

El mundo es nuestro y nosotros decidimos con quien compartirlo y cuando.
En fin, yo si estoy de acuerdo con no darle prioridad a personas que nos toman como una opción, pero creo que en el momento en el cual nos han demostrado que efectivamente somos una opción mas, no una opción en la cual se acercan a conocer mas profundamente y que se puede transformar en prioridad.

Creo que debemos vivir abiertos a vivencias, a opciones, pero también que debemos encontrar el límite de temporalidad para decidir hasta cuando la opción es prioridad o la prioridad es una opción.

Lau






viernes, 10 de julio de 2009

De todas maneras

El otro día analizando mis cavilaciones, me di cuenta que en ocasiones dedico un porcentaje mas amplio de mis pensamientos enfocado en los demás mas que en mí misma. ¿Qué piensan? ¿Qué sienten? ¿Qué opinan? ¿Qué pensarán? Ufff es agotador.

Creo que el ser persona y humana, en un mundo tan domesticado hacia lo políticamente correcto e incorrecto, dedicado a opinar sobre cómo viven la vida los demás, cómo se expresan, cómo y qué deciden… a veces no es facil, la opinión de determinadas personas tienen un impacto importante en nosotros, especialmente la opinión de las personas que nos importan, admiramos o nos agradan. Creo que en parte es normal preocuparse por la opinión de uno mismo expresada por otros… ¿pero que pasa cuando decido vivir mi vida sin importarme la opinión de los demás? ¿Qué pasa cuando no estoy de acuerdo con el protocolo social, especialmente el tradicional, y no sigo esos códigos? Preparémonos para una lluvia de críticas, de alejamiento social incluso y para estar en el punto de mira… es el deporte nacional…

Tengo la costumbre de aislarme de vez de cuando, de estar conmigo misma y mis pensamientos, mis emociones, analizando mi presente y trazando mi estrategia hacia mis metas, me siento muy cómoda, examino, considero, busco mi felicidad y el ser congruente con mis emociones, sentimientos y mis palabras. Cuando soy congruente, todo fluye, estoy relajada, tranquila, feliz, cuando hago algo que no es congruente conmigo y lo es con los demás me intenso, me agobio, me estreso, me incomoda y además ¡me agota! Realmente es agotador.

Cuando yo no soy la protagonista de mi vida, significa que alguien más lo esta siendo, por lo que yo tengo un papel secundario en ella. Dejo de ser la directora de mi historia, dejo de ser la actriz principal y les cedo mi estrellato a otros.

No creo que las personas lo hagan con malicia, sino que creo que cada personas juzgamos a los demás o su comportamiento de acuerdo a nuestros valores, a nuestra manera de ver la vida, a nuestras metas, a lo que nos gusta en definitiva, y cuando otra persona actúa o dice algo que no nos gusta entonces hablamos o criticamos u opinamos e incluso nos enfadamos, pero ¿Con quien realmente? ¿Con ella o con nuestro ego? ¿Por qué? Porque nos enfadamos con nosotros porque no han sucedido las cosas como nosotros queremos, acorde a nuestro código de conducta o acorde a nuestra opinión… no podemos controlar la vida de los demás, porque entonces no les pertenecería a ellos.

En ocasiones me he sentido estresada porque sabía que me estaban observando o juzgando o así me he sentido, quizás era el cuento que yo me contaba, quien sabe, pero eso ha sucedido cuando he dejado de confiar en mí misma y lo peor de todo, estaba tan pendiente de agradar a la persona que tenía delante que me olvidaba de lo que yo quería.

Hace pocos meses me encontré en esa situación en el ámbito laboral. Dejé de confiar en mi, dejé de buscar mi propia verdad y mi congruencia, porque me dejé intimidar y decidí vivir en el miedo. Cuando indagué en mi felicidad, cuando indagué en mis metas, cuando indagué en las consecuencias de vivir la vida como los demás pensaban que debía vivirla… exploté. Me agobié, me deprimí, me volví irascible, es decir, víctima de mí misma, dejaba que los demás decidiesen y opinasen sobre mí. Cuando decidí que eso se acababa y decidí dejar de ser víctima, entonces todo empezó a cobrar sentido, todo empezó a rodar, volví a disfrutar sin presiones y con libertad, la diferencia fue mi actitud, decidí volver a ser yo.

Me gusta ser congruente con mi vida, me gusta ser yo misma, me gusta aprender, me gusta conocer, pero también soy consciente que no a todo el mundo le voy a gustar, ¿y? Creo que la amigabilidad es uno de los mayores enemigos del ser humano. Una cosa es ser amigable y otra muy distinta querer agradar a todo el mundo.

Yo decido agradarme a mi misma, y siendo yo y congruente, encuentro a mis amigos, pareja, familiares y estoy de acuerdo y en desacuerdo, pero lo mas importante es el respeto que nos tenemos a nuestras ideas y forma de vida, porque no queremos controlar la vida de los demás, opinamos si nos piden consejo, pero al fin y al cabo la vida es nuestra. También implica el decir no o decir adiós a otras personas que no concuerdan con nosotros o no respetan nuestras decisiones. Un adiós a tiempo es una esperanza en el futuro y una tranquilidad también.

Os comparto una poesía que tengo colgada en la pared de mi casa desde que tengo 16 años, me la regaló un poeta callejero en las Fiestas del Pilar, se que no es de él, pero no me importa, cada día que la leo me hace ser mejor conmigo misma, y por consiguiente con los demás.


“La gente es irrazonable, ilógica y egocéntrica. De todas maneras, me gusta.
Si haces el bien, la gente te acusará de motivos ocultos interesados. De todas maneras, haz el bien.
Si eres afortunado, ganarás falsos amigos y verdaderos enemigos. De todas maneras, prospera.
El bien que hagas hoy será olvidado mañana. De todas maneras, haz el bien.
Honestidad y franqueza te hacen vulnerable. De todas maneras, se honesto y franco.
Lo que hayas construido durante años, puede que sea destruido en una noche. De todas maneras, construye.
La gente necesita ayuda de verdad, pero te pueden atacar si tú los ayudas. De todas maneras, ayúdalos.
Ofrece al mundo lo mejor que tienes y no te lo reconocerán.
Ofrece al mundo lo mejor que tienes, de todas maneras”