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domingo, 23 de junio de 2024

ME AGRADEZCO EN LA NOCHE DE SAN JUAN

A veces, cuando se sufre una ruptura amorosa, solo vemos lo negativo, nos sentimos víctimas y solo pensamos en cómo hemos perdido el tiempo con alguien durante ese periodo, un tiempo que no vuelve... ufff cómo pesa... pero pocas veces le damos la vuelta a la tortilla y pensamos en agradecernos por haberlo intentado...

Alguna vez escuché que si con 40 - 50 años, nos abruma el pensamiento de haber perdido el tiempo y nos gustaría volver a tener 20 años para sentir que nos queda más tiempo por recorrer y que no lo hemos "desperdiciado"... pensemos que tenemos 90 años y que hemos vuelto a nuestros 40´s - 50´s, para hacer lo que no hicimos, aprovechar mejor el tiempo, que aún nos quedan otros tantos para hacer y vivir lo que realmente queremos, volver a arriesgarnos y volver a sentir, porque ¿qué es la vida?...  todos buscamos sentirnos fantásticos con las experiencias que vivimos, con una pareja, con los amigos, con la familia, con el trabajo, con los proyectos, con los viajes... pero sino sentimos la vida, valga la redundancia, no tiene sentido, al final solo pasaríamos de largo por ella, completamente siendo personas grises...

Dicen que el miedo es un deseo al revés... porque harías todo por conseguir algo (deseo) pero también haríamos todo por evitar que suceda lo que no queremos que pase (miedo)... apego... pues tú decides que quieres en tu vida, vivir en el miedo o vivir en el deseo, arriesgarse y probar ¿y si, sí sale?... vivir en el gozo y deseo sino next time...

Yo decidí vivir en el gozo y deseo y no pienso dejar de sentir y vivir, y si duele, ya sé que pasará y no me voy a morir por ello, aunque a veces se sienta así, pero lo qué sabré, es que no me voy a quedar con lo que pudo ser y no fue, y si.. ¿y si...sí es esta vez? bueno... lo averiguaremos en su momento.

De mientras... pensaré en agradecerme por no desistir y por arriesgarme, porque podía no haberlo hecho y en vez de seguir mi corazón como lo hice, en vez de intentarlo, no me hubiese atrevido...

Me agradezco por haber luchado tan intensamente por ser amada e intentar salvar una relación, aunque no funcionó, sé que la próxima vez puedo hacerlo de nuevo, puedo volver a arriesgarme y lo haré.

Me agradezco por el esfuerzo de no haber tirado la toalla tan fácilmente, de haber luchado hasta el final, de haber buscado mil y una soluciones, resoluciones, acuerdos… soy una guerrera y nunca me eché para atrás ante ningún reto y menos los de pareja, sé que la próxima vez puedo hacerlo de nuevo, puedo volver a luchar si es necesario y lo haré.

Me agradezco por haber apostado por alguien y por un proyecto conjunto que, aunque al final no funcionó, nunca perdí la ilusión ni renuncié ante los desafíos que enfrenté, así que seguiré siendo así, una guerrera vikinga.

Me agradezco por haber sido amorosa y detallista, por haber hecho todo lo posible por amar y demostrarlo, siempre buscar hacer sentir a la otra persona importante para mi, amada, apoyada, nunca jugué con sus heridas conscientemente, ni le hice sentir abandonado, ni rechazado, ni traicionado, al revés, intenté ser y fui un pilar donde podía recostarse y descansar, podía confiar con los ojos cerrados en mí, porque nunca, nunca le fallé, y yo seguiré siendo así, porque así soy.

Me agradezco por haberme entregado por completo a alguien, porque ahora sé que puedo hacerlo y también sé que hubo un tiempo que no podía, superé ese miedo y lo hice... así que lo volveré a hacer.

Me agradezco por haber sido absolutamente incondicional, siempre leal hasta el final, defensora a muerte de alguien, con mi espada desenvainada al frente en el caso que alguien quiera dañarlo, hablar mal de él o aprovecharse de él, como escudo de acero impenetrable, completamente fiel, un pilar, una impulsora, mano a mano, hombro con hombro, un equipo de verdad, su mejor amiga, su cómplice en todo... así que, si ya lo he hecho antes, sé que lo volveré a hacer de nuevo.

Me agradezco por no dejarme sucumbir antes tentaciones, especialmente porque era más grande el respeto a la otra persona y el saber que podía hacerlo sufrir, que tonterías que adulan el ego y solo sirven para escapar en vez de hacer lo que hicimos... tener conversaciones difíciles necesarias que ayudan a aprender, a crecer, a poner límites y respetar al otro y a mí misma, realmente sirven para fortalecer una pareja y ajustar el timón de la relación, así que, si ya he tenido conversaciones difíciles antes, sé que las volveré a tener de nuevo, con amor, comprensión y compasión, para solucionar y no para atacar o despedazar a nadie. 

Me agradezco por llorar cuando sentí la necesidad, por pedir amor y atención cuando sentí que ya no la tenía, porque creí que era la manera de obtenerlo, mostré mi vulnerabilidad y eso es de valientes, solo prometo no volver a pedirla, más bien conversar para hacerle saber al otro que su comportamiento no me hace sentir bien o me está dañando, buscar un equilibrio, aprender y avanzar o bien si no hay solución, si no me aman o no me valoran, esta vez sí me iré agradecida por la experiencia, y ya encontraré a alguien que de verdad me valore y me ame como yo quiero que me amen, porque el valor nos lo damos nosotros, hay personas que también lo aprecian y el amor se siente y se comparte, no se pide ni se ruega, se admira, se comparte y se valora, ya aprendí eso.

Me agradezco por saber escuchar atentamente, por atreverme a poner mi corazón en las manos de otra persona a pesar de tener miedo al principio y aunque tengo miedo ahora, sé que el miedo es un impedimento, así que lo haré de nuevo a pesar de… me arriesgaré de nuevo y confiaré en la persona que tenga a mi lado, completamente, como siempre he hecho y como yo entiendo el amor y la pareja y si al final del día me vuelven a romper el corazón, sabré que volveré a unir sus piezas de nuevo y seguiré adelante, pero no me dejaré vencer por el miedo, ni para quedarme donde no debo estar ni para no intentarlo de nuevo... elegiré mejor la próxima vez.

Me agradezco por ser yo, ser auténtica, no fingir ni comportarme como niña con estrategias pendejas, al revés, ser comunicativa, abierta y decir siempre lo que pienso cómo lo siento y actuar congruentemente, con el objetivo de mejorar la relación con mi pareja, no alejarme con el comportamiento de "no me pasa nada..." adivínalo porque deberías saberlo... nadie leemos la mente del otro, la comunicación efectiva con apertura, fluida y sincera es la base de cualquier relación.

Me agradezco por haber preparado esas cenas románticas con velitas, por haber sorprendido con viajes o un simple paseo por el bosque o comer juntos nuestro helado favorito, por comprar las cosas que a mi pareja le hacían ilusión y le gustaban, por consentirle cada vez que podía, por apapacharle, por hacer cosas que le hacía brillar sus ojos y solo eran para él, por buscar sus caprichos solo para verle sonreír, a pesar de que él no lo hiciese casi conmigo, pero lo que importa al final del día, es que lo hice con amor porque soy así, nunca lo hice con intenciones ocultas y lo volveré a hacer de esa manera, lo seguiré haciendo, porque forma parte de mi esencia.

Me agradezco y enorgullezco por el concepto de pareja que yo tengo, porque me llena, me gusta, es lo que quiero y es lo que a mi alma siempre le hizo vibrar, no me arrepiento de haberlo intentado y por eso, lo volveré a intentar.

Me agradezco porque, aunque me encogí para encajar pensando erróneamente que así iba a ser amada y valorada, como yo lo amaba y lo valoraba a él, tuve que sentir dolor para saber que no voy a encogerme nunca más. Descubrí que el amor está en mi interior, no fuera, que se comparte solo lo que tenemos dentro, nadie te lo da, más bien te hace sentir amada, que mi valor está dentro de mí, no soy valiosa porque alguien me dice que lo soy o lo decide, soy valiosa porque así soy y habrá personas que lo vean y otras no, pero eso no me hace menos valiosa, sino más especial para mi y para las personas que me aprecien.

Me agradezco por todas las sonrisas y las lágrimas, unas me hicieron más amorosa y otras más consciente, sin todas ellas, no habría decidido evolucionar, crecer y reencontrarme de nuevo.

Me agradezco por todas las noches sin dormir y por las mañanas insorteables, porque ahora ya sé cómo se sienten y sé que no las quiero, así que, si alguna vez vuelven, no las querré en mi vida y sabré que hacer, conversar para solucionar o irme aceptando que no todo el mundo es para mi ni se merece estar en mi vida, irse cuando no es ahí, no es una derrota, es un triunfo a largo plazo.

Me agradezco por todas las decepciones, porque ahora sé lo que es que te decepcionen y lo que no, pero también diferenciar entre poner las expectativas en alguien y entre verlo tal cual es y aceptarlo como es. A las personas no se les ponen expectativas, se las ve y se las acepta como son… si lo que hacen te daña, se intenta hablar, porque a veces no son conscientes de que está haciendo daño; si como son no va contigo, no intentaré forzar lo que no es, donde no es, no es y hay que aceptarlo, no tiene que ver conmigo, ni con mi valor, tiene que ver con ellos, si me quedo me daño a mi misma, si me voy me respeto, en otro lugar habrá alguien que comparta conmigo mis mismos valores y forma similar de ver la vida... no igual, similar.

Me agradezco por las discusiones que tuve, por intentar defenderme a mí misma, a mis valores y mis ideas, mis sueños, a pesar de no hacerlo siempre bien, de sentirme abrumada por la emoción y atacada, sin entender siempre la diferencia entre berrinche, apego, querer imponer y control y la diferencia entre conversar para llegar a acuerdos, para escucharnos y entender, negociar, respetar y tomar una decisión conjunta, ahora ya tengo experiencia, ya lo sé, así que lo haré mejor la próxima vez.

Me agradezco por ser hermosa de corazón, empática, cariñosa, bondadosa, compasiva, guerrera, caprichosa, loca, rebelde, luchona, hacer lo que quiero sin dañar y respetando el espacio del otro, por ser libre y querer que la otra persona fuese libre a mi lado, por no reclamar y caer en el miedo y control y buscar siempre el entendimiento conjunto, por buscar espacios para conversar, para solucionar retos complicados y dolorosos, conocernos mejor, entendernos mejor, reírnos, compartir, ser nosotros sin expectativas, solo ser auténticos y aceptarnos.

Me agradezco porque hoy puedo agradecerme, porque salí de esa visión victimista y dolorosa donde solo veía “pérdida de tiempo e inversión fallida” y hoy veo fuerza, amor y admiración porque tuve las entereza y las narices de intentarlo, de arriesgarme, de amar con todo el corazón, no solo una parte, con todo, porque también mostré mi alma, mi vulnerabilidad, mis temores y mis fortalezas, porque fui auténtica, real, sincera en mi manera de amar y lo volveré a hacer.

P.D. Me amo y me agradezco.

jueves, 15 de febrero de 2024

Química o Alquimia

La escribí hace unas semanas... pero la comparto

Leyendo sobre Espiritualidad, Consciencia y Amor Propio me fue llevando el camino a diferentes lecturas interconectadas sobre los tipos de Amor, autores y culturas y cómo se relacionan. 

Empecé a reflexionar en los distintos conceptos y a integrarlo en mi vida para cada uno de ellos (ejercicio de introspección, porque si solo leemos, no sirve de nada)... y con una mirada atrás, como Steve Jobs decía... conectando los puntos, entendemos el ayer, el hoy y así construir el mañana... todo cobra sentido, entendemos y sabemos lo que no, porqué no, cómo no y qué nunca más... 


Del Amor Propio al Amor en Pareja


Los Griegos valoraban el Amor Agape, amor incondicional, desinteresado que se basa en el bienestar del otro. No hay celos ni se busca la reciprocidad. Se combina con el amor romántico (Eros) con el amistoso y el leal… es el amor consciente. Ellos creían que el amor sólido y duradero era el que se desarrollaba a partir de Agape, con complicidad, amistad y éste iba incorporando a Eros, los que iniciaban con Eros necesitaban desarrollar Agape y no todos lo lograban… tiene sentido pero leyendo a Sternberg y a Riso, me gusta más su concepción consciente.


Walter Riso siempre dice que para tener un balance y no desarrollar una relación, que tarde o temprano se torna en sufrimiento, necesitamos 3 tipos de amor, de los 8 que contemplan los griegos … Agape, Eros y Philia… 

Eros es la pasión, el deseo, lo carnal; 

Agape es la ternura, el amor incondicional, el balance, el equilibrio, el deseo de dar, recibir y compartir, implica intimidad, compromiso, fidelidad, decisión de estar con alguien;

Philia es la amistad de pareja, la complicidad, la diversión, el entendimiento, la lealtad…



Dicen que si falta uno de ellos, sufrimos y no logramos construir una relación autónoma, libre, equilibrada en independiente, sin pensar que la otra persona existe para cubrir mis expectativas ni tu las de la otra persona, más bien fluir y vivir, compartir, ser cómplices, no complacer al otro faltándonos al respeto, ni quebrantando nuestros valores, porque entonces significa que nuestra baja autoestima va a boicotear esa relación y acabaremos supeditándonos a deseos ajenos y a su manipulación o bien a ruegos, exigencias o chantajes emocionales, no a retos, desafíos, a soluciones conjuntas, incondicionalidad, lealtad… cuando el amor duelo, algo estamos haciendo mal… ya que el amor es innato, es natural, nosotros somos quienes lo adornamos o lo descuidamos porque le agregamos el ego y el ego siempre se siente atacado o a la defensiva o crea berrinches, antojos y la única manera que tiene de conseguir lo que quiere es mediante el chantaje y la manipulación… porque busca el control.



 
El amor es libertad, es volar libre cuando alguien te acompaña y vuela contigo o junto a ti, es consciencia, es valor, es descubrir lo divino en uno mismo, sin juicios hacia mi ni hacia la otra persona, porque en ese momento añadimos lo que “debería ser” sobre el querer ser y se suman las expectativas… 


Y así seguí leyendo y reflexionando y me encontré esta historia… ¿QUÍMICA O ALQUIMIA...?





"Le preguntaron al Maestro cuál era la diferencia entre la química y la alquimia en las relaciones de pareja y contestó estas hermosas y sabias palabras:


- Las personas que buscan "Química" son científicos del amor, es decir, están acostumbrados a la acción y a la reacción.

Las personas que encuentran la "Alquimia" son artistas del amor, crean constantemente nuevas formas de amar.


Los Químicos aman por necesidad.

Los Alquimistas por elección.

La Química muere con el tiempo,

La Alquimia nace a través del tiempo...

La Química ama el envase.

La Alquimia disfruta del contenido.

La Química sucede.

La Alquimia se construye.


Todos buscan Química, solo algunos encuentran la Alquimia.

La Química atrae y distrae a machistas y a feministas.

La Alquimia integra el principio masculino y femenino, por eso se transforma en una relación de individuos libres y con alas propias, y no en una atracción que está sujeta a los caprichos del ego.

En conclusión, dijo el Maestro mirando a sus alumnos:

La Alquimia reúne lo que la Química separa.

La Alquimia es el matrimonio real, la Química el divorcio que vemos todos los días en la mayoría de las parejas.

"Comencemos a construir relaciones conscientes, pues la química siempre nos hará envejecer el cuerpo, mientras la alquimia siempre nos acariciará desde adentro”



Fritz Perls
, escribió: 

Yo soy Yo.

Tú eres Tú.

Yo no estoy en este mundo para cumplir tus expectativas.

Tú no estás en este mundo para cumplir las mías.

Falto de amor a Mí mismo

cuando en el intento de complacerte me traiciono.

Falto de amor a Ti

cuando intento que seas como yo quiero

en vez de aceptarte como realmente eres. 

Tú eres Tú y Yo soy Yo…


Ese el el punto… el amor es incondicional, respeto, aceptar mis sombras y sus sombras, no querer cambiar a nadie ni cambiar yo, es ser uno mismo, no es lo mismo llegar a acuerdos donde ambos estén cómodos y cumplirlos que cambiar para agradar y así lo quiera o me quieran, eso es ego y control, no amor… quizás el acuerdo de relación de Sheldon y Amy, no sea tan mala idea… jejejeje.


Algunos dicen que a través de la alquimia del amor es posible transformar las dificultades en oportunidades, las distancias en abrazos, las lágrimas en sonrisas… pero para mi la diferencia principal entre uno y otro, es que la química solo te quita la ropa, la alquimia te desnuda el alma y esa siempre se lleva puesta… con ropa o sin ropa.




martes, 6 de octubre de 2009

La Convivencia en Pareja. Primera parte



El convivir en pareja es más difícil de lo que parece. No he descubierto el hilo negro, por supuesto; No existe ninguna fórmula, ni teoría universal, ni recetas que te aseguren una unión duradera… que os voy a contar yo, si soy divorciada… ya se que no.

Hoy en día, encuentras miles de libros sobre cómo hacer que una pareja funcione, escritos por psicólogos, consejeros matrimoniales, o por alguien que, desde su punto de vista te dice cual es la clave del éxito, y aún así, fracasan.

¿Qué quiere decir esto? Que la solución no la vamos a encontrar en un libro, sino en nosotros (ambas partes).

En lo que sí coinciden todos es en la comunicación. Sin comunicación una pareja acaba rompiéndose y cayendo en la monotonía y en el alejamiento. Comunicarse no se refiere a hablar mucho de cualquier cosa, significa hablar de los sentimientos, emociones, proyectos… y recibir feedback; significa escuchar no oír que es diferente. Escuchar implica atención, corporalidad, emocionalidad, escuchar con todo mi cuerpo y también estar dispuesto a estar abierto y receptivo a los juicios y opiniones del otro, con respeto, porque está poniendo sus emociones en la conversación. Nadie tiene nunca la razón absoluta y siempre hay muchas versiones para la misma historia, seamos comprensivos y demos el espacio y tiempo a nuestra pareja. La tolerancia y la libertad individual creo que son fundamentales, así como la sinceridad, el respeto, la paciencia y la confianza.

Uno de los signos más claros de que existen problemas de comunicación, es la falta o disminución de la libido y por consiguiente, de las relaciones sexuales. El sexo es comunicación no verbal por medio del lenguaje corporal, y podremos mentir hablando pero no con el cuerpo ni con las emociones en pareja. Ya sabemos que el stress, trabajo, preocupaciones pueden afectar, pero cuando el deseo está inhibido hay que buscarlo y propiciarlo, mantener una vida sexual activa es un trabajo y una cuestión de los dos.

Podría seguir hablando horas y escribiendo sobre la convivencia en pareja y aún así, nunca descubriría una pócima alquimista infalible, las relaciones humanas son complicadas. Hay una frase que mi madre dice mucho y como todas las madres… pocas veces se equivocan… (aunque moleste…jejeje), pero me dijo que las relaciones son como un fuego, todos los días hay que echarle una ramita al fuego, si le echas un tronco grande de vez en cuando pensando que sobrevivirá, puede que te olvides de cuidarlo y se apague, y revivir algo de las cenizas es muy complicado.


No puedo dar una solución, pero encontré esta leyenda india, que me encantó y puede que os sirva.



Foto de http://es.tinypic.com

Cuenta una vieja leyenda de los indios sioux que, una vez, hasta la tienda del viejo brujo de la tribu llegaron, tomados de la mano, Toro Bravo, el más valiente y honorable de los jóvenes guerreros, y Nube Alta, la hija del cacique y una de las más hermosas mujeres de la tribu.

- Nos amamos -empezó el joven.

- Y nos vamos a casar -dijo ella.

- Y nos queremos tanto que tenemos miedo.

- Queremos un hechizo, un conjuro, un talismán.

- Algo que nos garantice que podremos estar siempre juntos.

- Que nos asegure que estaremos uno al lado del otro hasta encontrar a Manitú el día de la muerte.

- Por favor -repitieron-, ¿hay algo que podamos hacer?

El viejo los miró y se emocionó de verlos tan jóvenes, tan enamorados, tan anhelantes esperando su palabra.

- Hay algo… -dijo el viejo después de una larga pausa.

- Pero no sé… es una tarea muy difícil y sacrificada.

- No importa -dijeron los dos.

- Lo que sea -ratificó Toro Bravo.

- Bien -dijo el brujo-, Nube Alta, ¿ves el monte al norte de nuestra aldea? deberás escalarlo sola y sin más armas que una red y tus manos, deberás cazar el halcón más hermoso y vigoroso del monte. Si lo atrapas, deberás traerlo aquí con vida el tercer día después de la luna llena.
¿Comprendiste?

La joven asintió en silencio.

- Y tú, Toro Bravo -siguió el brujo-, deberás escalar la montaña del trueno y cuando llegues a la cima, encontrar la más brava de todas las águilas y solamente con tus manos y una red deberás atraparla sin heridas y traerla ante mí, viva, el mismo día en que vendrá Nube Alta… salgan ahora.


Los jóvenes se miraron con ternura y después de una fugaz sonrisa salieron a cumplir la misión encomendada, ella hacia el norte, él hacia el sur… El día establecido, frente a la tienda del brujo, los dos jóvenes esperaban con sendas bolsas de tela que contenían las aves solicitadas.


Foto de http://es.tinypic.com

El viejo les pidió que con mucho cuidado las sacaran de las bolsas. Los jóvenes lo hicieron y expusieron ante la aprobación del viejo los pájaros cazados. Eran verdaderamente hermosos ejemplares, sin duda lo mejor de su estirpe.

- Volaban alto? -preguntó el brujo.

- Sí, sin duda. Cómo lo pediste… ¿y ahora? -preguntó el joven

- ¿lo mataremos y beberemos el honor de su sangre?

- No -dijo el viejo.

- Los cocinaremos y comeremos el valor en su carne -propuso la joven.

- No -repitió el viejo-. Hagan lo que les digo. Tomen las aves y atenlas entre sí por las patas con estas tiras de cuero… Cuando las hayan anudado, suéltenlas y que vuelen libres.

El guerrero y la joven hicieron lo que se les pedía y soltaron los pájaros.

El águila y el halcón intentaron levantar vuelo pero sólo consiguieron revolcarse en el suelo. Unos minutos después, irritadas por la incapacidad, las aves arremetieron a picotazos entre sí hasta lastimarse.

- Este es el conjuro. Jamás olviden lo que han visto. Sois como un águila y un halcón; si os atáis el uno al otro, aunque lo hagáis por amor, no sólo viviréis a rastras, sino que además, tarde o temprano, empezareis a lastimaros uno al otro. Si queréis que el amor entre vosotros perdure, “volad juntos pero jamás atados”.

Foto de http://es.tinypic.com

Un Saludo


Lau

viernes, 31 de julio de 2009

Los Seres Redondos de Platón o la Media Naranja



Platón en su libro El Banquete habla sobre el amor. El compendio trata sobre un banquete organizado por el poeta trágico Agatón para celebrar su victoria en las fiestas Leneas, Erixímaco propone pasar el tiempo en mutuos discursos y a debatir un tema así que pide a cada uno de los invitados que improvise un elogio a Eros (el Dios del amor).


Aristófanes, cuenta el mito según el cual hubo un tiempo en que la tierra estaba habitada por personas esféricas con dos caras, cuatro piernas y cuatro brazos. Tres sexos existían entonces: el masculino, descendiente del sol, el femenino, descendiente de la tierra y el andrógino, descendiente de la luna, que participaba en ambos. La arrogancia de estos seres provocó la ira de Zeus y para someterlos los dividió con su rayo, convirtiéndolos en seres incompletos y condenándolos a anhelar siempre la unión con su mitad perdida. Las tres formas del amor sexual quedan así explicadas: los heterosexuales son descendientes de seres andróginos y los homosexuales provienen de seres completamente masculinos o femeninos.


De aquí surge el mito de la media naranja que dícese de la leyenda que nace del anhelo y la atracción que sienten los “seres cortados” y que les lleva a buscar “la otra mitad”. De esta forma, a través de un relato sencillo, el personaje de Platón expone que es el amor (Eros) y que es el sexo (El corte).


Afirma que los seres humanos no son autosuficientes o completos sino seres vulnerables y por eso buscan vivir en relación, empezando por lo más básico que es su diferenciación como individuos sexuados. Todos somos sexuados lo mismo que somos mortales y todos buscamos “al otro” para convivir y compartir.


Pues bien, gracias a esta leyenda, van surgiendo los poemas, las frases hechas, las leyendas, novelas, películas enfocados a buscar esa persona perfecta para nosotros/as que perdimos en su momento, muy romántico ¿no? Estamos buscamos a alguien con quien estamos predestinados…


Pero viene la parte negativa de esta leyenda… la cual han aprovechado no solo los escritores y poetas sino también Hollywood y Disney. Llevamos oyendo desde que nacimos que tenemos que encontrar a nuestra “media naranja” y que cuando llegue lo sabremos… pues yo he debido ser un poco tonta porque he tardado más de 30 años en encontrarla, o eso creo.


No creo que la educación infantil, especialmente dirigida a las mujeres, haya sido muy objetiva, porque entre los 14 y los taitantos…cada vez que encontramos una pareja, nos ilusionamos a los 5 minutos y ya estamos fabricando a nuestra “media naranja”… claro el tiempo es proporcional a los desengaños pasados… pero recordad al primer amor… jurábamos y perjurábamos que era nuestra “media naranja”, “el otro ser” buscado y encontrado.


Cuando comenzamos una relación, ponemos muchas expectativas en ella, por lo que exigiremos que así sucedan, la complicación viene cuando la sobrecargamos. Me explico, creo que una relación se debe trabajar, cuidar, “regar” para que crezca, sola no sale adelante, y esto implica también que nosotros nos desarrollemos con ella, no podemos proyectar en la otra persona la parte que a nosotros nos corresponde y que adivine qué esperas de esa reciprocidad. La comunicación es básica, no tenemos aún telepatía.


Creo que uno de los momentos más tensos viene cuando las parejas empiezan a exigirse el uno al otro lo que ninguno está dispuesto a dar. No creo que los problemas de pareja dependan de las parejas, sino de las personas, la felicidad no es una meta sino un estado de ánimo, depende de la madurez, de las metas, expectativas, de la plenitud interior de cada uno para poder compartirla con el otro, pero el otro no te hace feliz, contribuye a sentirte feliz y pleno.


Muchos de los problemas que hay en el amor derivan directamente de los problemas y las carencias que tiene cada persona, de los fantasmas del pasado, nuestros miedos y creencias y como lo proyectan en su relación, por eso la comunicación es tan importante, así como el respeto mutuo.


La relación de pareja no tiene por qué plantear problemas graves, depende de nosotros. La unión siempre da más fuerza cuando las cosas se hacen bien. Los problemas de la pareja derivan de la inmadurez emocional y la confusión de valores con que llegan pero si esperamos que la otra persona nos va a bajar el cielo sin poner nada de nuestra parte, el batacazo que nos daremos puede ser tremendo y las exigencias con que agobiemos a nuestra pareja pueden ser realmente asfixiantes.


Las relaciones ideales entre las personas son ganar-ganar y se basan en el respeto no solo físico o psicológico sino también emocional.


Cada persona es única y vivimos bajo nuestro pequeño o gran catálogo de valores y creencias, somos observadores de la vida y emitimos nuestros juicios.


Una de las peligrosas contrariedades surgen cuando, tras quitarnos el velo del “enamoramiento ciego” y vemos que ese ser maravilloso a nuestro lado también tiene defectos, intentamos cambiar a la otra persona por “la persona 100% perfecta” que tenemos idealizada en la cabeza, en ese momento empezamos a faltarle al respeto, ¿por qué? porque pretendemos cambiar su forma de ser, no la aceptamos tal cual es sino que queremos hacerla a imagen y semejanza de nuestra fantasía, el príncipe azul ya no existe así que hay que hacer que exista a toda costa, es más fácil mentirse así mismo que afrontar la terrible realidad y su pérdida.


No todo es tan drástico ni radical, todos podemos mejorar y desechar viejas creencias y sustituirlas por nuevas, podemos adoptar nuevos hábitos que nos ayuden a madurar, pero no podemos cambiar la esencia de alguien.


En el momento en que nos empeñamos en hacerlo, nos estamos haciendo daño; en vez de afrontar que esa persona puede no ser la persona que ambicionamos a nuestro lado y salir de la relación estamos decididos a intentar cambiarla y entonces nos encontramos continuamente con la decepción y la otra persona con una soga al cuello porque no le dejan ser quien es. Las dos personas pierden y la relación está condenada al fracaso y durará hasta que uno de los 2 diga, basta; pero si merece la pena la persona podemos aceptarla con sus defectos y virtudes igual que nosotros tenemos y trabajar en tener una buena relación conjuntamente.


En caso de no ser “la persona” y empeñarnos en mantener la relación, puede convertir en una relación tóxica, si se rectifica, se trabaja unidos y estamos dispuestos a aceptar a la persona tal y como es (siempre y cuando queramos y la relación no nos produzca dolor y pena), la relación va abonándose con la comunicación y la sinceridad.


Las relaciones de pareja son un proceso complejo, controvertido y en constante cambio, cada uno de los miembros de la pareja posee un mundo personal, privado, íntimo, que solo les pertenece a ellos y que están dispuestos a compartir solo una parte de él.


El poder hablar y escucharse uno al otro sin críticas, sin reclamos destructivos, y con comprensión buscando caminos que nos lleve al mejor conocimiento mutuo, la fortalecen. La otra persona tú y pueden ver los intereses que tienen en común, pueden compartir sus sentimientos y tener la confianza de ambos estarán allí para escuchar y apoyarse. En las relaciones sanas, las personas no mienten. La comunicación esta basada en la honradez y la confianza. Al escuchar con cuidado y compartir los pensamientos y sentimientos con la otra persona, estas mostrando que ellos son una parte importante de tu vida.


En fin, los seres redondos de Platón, no creo que se encuentren porque se busquen, sino que porque el camino se encuentran, y yo mas bien creo que ese “otro” es alguien que nos respeta, que nos ilusiona que aporta un grano de arena más a nuestra felicidad y trabaja la relación de la mano con nosotros para que llegue a convertirse realmente en nuestra media naranja.


Lau

ME AGRADEZCO EN LA NOCHE DE SAN JUAN

A veces, cuando se sufre una ruptura amorosa, solo vemos lo negativo, nos sentimos víctimas y solo pensamos en cómo hemos perdido el tiempo ...