martes, 15 de marzo de 2011

Realidad interpretativa

Hablando con las personas sobre nuestra actualidad, muchas veces me encuentro con la afirmación de “el mundo está loco”… unos lo ven de una manera y otros de otra, pero mi percepción es que “algo está pasando” con nuestra concepción de la realidad que nos rodea y creo que hay personas que se ponen a analizar esa realidad, otras toman como escusa la frase de “el mundo está loco” para aceptarlo, otras ni siquiera se lo plantean y otras pasan del análisis a la acción.


La acción no implica “arreglar el mundo exterior”, la acción implica arreglar “tu propio mundo, tu propia realidad” la cual empieza por ti mismo.

Partiendo de la base, como ya he citado en otras entradas de este blog, la realidad es relativa, es decir, nosotros no vemos la realidad tal cual es, la interpretamos a través de nosotros, somos Observadores de nuestro entorno.


Ontológicamente hablando, El observador, es decir nosotros, no sabemos cómo son las cosas, solo sabemos cómo las observamos o interpretamos, vivimos en mundos interpretativos. Cuando vemos algo o a alguien, observamos, sacamos conclusiones y afirmamos como son las cosas acorde a como somos nosotros, no en vano se dice… “el León se cree que son todos de su condición”. Biológicamente incluso tenemos diferencias. Un daltónico no ve el mundo del mismo color que nosotros, un esquimal ve 30 tipos de blanco diferente, no por ser especial y a él le tocó ver 30 tipos de blanco y a mí 4, sino porque su entorno es diferente y para él es un medio de supervivencia… si pisase en falso, podría caer en el hielo y morir congelado…

La Realidad es relativa, es una foto que toma nuestra percepción y que se interpreta acorde a nuestros filtros personales, culturales, sociales, educativos, religiosos, biológico, emocionales… Las cosas no cambian, son como son, nosotros somos quienes las describimos, enjuiciamos y las interpretamos a través de nuestros filtros, una misma situación puede ser interpretada y contada de manera diferente acorde nosotros la vivamos o estemos relacionados con ella, con mayor o menor empatía.

El Talmud, dice, “No vemos las cosas como son, sino que vemos las cosas como somos”

DIAGRAMA DE KENIA
Un grupo de antropólogos, enseñó este dibujo (Diagrama de Kenia), a varias personas en diferentes partes del mundo. Las personas que pertenecían a lo que llaman el mundo occidental, dijeron que veían a dos personas mirando por una ventana. Cuando se lo enseñaron a personas del continente africano, dijeron que las 3 líneas (la vertical y las 2 diagonales) representaban una palmera, las 2 personas eran madre e hijo y que la madre levaba un canasto de ropa en la cabeza, ya que regresaban de lavarla en el río, y que se estaban refugiando del sol bajo esa palmera.


Este tipo de figuras se les llama “Multi-estables”, ya que permiten varias interpretaciones y todas igual de válidas. Cada uno lo interpretará acorde a sus supuestos, a sus filtros personales, ya que para esa persona, será lo “razonable”.
Ahora extrapolémoslo a cualquier cosa que veamos o escuchemos… todo es interpretable. Miremos la foto siguiente.... Las 3 chicas miden lo mismo...aunque parezca que tienen tamaños diferentes.


Baduino, El sabio, decía: “Si lo que ves se ajusta a medida, con la realidad que a ti más te conviene…. ¡DESCONFÍA DE TUS OJOS!

Nuestra capacidad de ver es relativa, incluso hay estándares para definir que es correcto o no, que es mucho o poco, que está bien o mal, que es aceptable y que no…pero incluso esas normas han sido definidas por alguien, y aceptadas por otros, y en cualquier momento puede cambiar… sino que se lo pregunten a Galileo Galilei… Como dice Humberto Maturana, "el lenguaje no es inocente, todo lo dicho es dicho por alguien"


La Objetividad, explica una realidad independiente y que valida lo que decimos, por ejemplo, Si decimos esto “es una mesa”... Es objetivo, describe un objeto, el cual todos aceptamos que se llama mesa. Si decimos esta mesa es grande… incluimos nuestra interpretación acorde a nuestros estándares… puede que para alguien una mesa de redonda para 10 personas sea grande, para otras sea mediana y para otras pequeña, ya que en su casa tiene una mesa redonda para 20 personas.


Wikipedia define la objetividad en sentido ontológico como aquello que es propio de un objeto o, con mayor generalidad, aquello que constituye un objeto. Es decir, lo que está diciendo se fundamenta externamente: “Esto es una mesa”, lo que le da validez a mi afirmación no depende de mí, sino de una premisas externas. No incluye apelativos, ya que estos son personales. Hay personas que les encantada acaba sus frases con “aludiendo a la objetividad”. Soy objetivo, esta persona es un desastre… no hay más que ver como viste…Objetivamente puedo decir que este puesto es ideal…. Es obvio, quien no piensa así…Pues bien, ¡¡¡error!!! ¿Quién te hace conocedor de la “verdad”? La verdad no existe, es relativa, es mi verdad, es tu verdad, es su verdad… Si somos conscientes de esto, seremos más humildes, y mantendremos el ego a raya. La objetividad está basada en una realidad independiente a nosotros y se valida independientemente de nosotros. La subjetividad depende de nosotros, ya que los fundamentos que damos parten de nosotros, son nuestro entendimiento, nuestras premisas, de lo que es válido e inválido para nosotros, y no significa que otras personas estén de acuerdo con ello. El pensar que ven las cosas como nosotros y sus premisas deben ser iguales, significa que el ego habla a través de ellos.


Maturana pone este ejemplo…. “Si yo digo…Por favor, Sras. y Sres.… sean realistas”… lo que estoy diciendo, es que hagan o piensen como yo quiero, les estoy diciendo Sras. y Sres soy “objetivo” hagan lo que yo quiero.


La Certeza es un mecanismo de defensa de los modelos mentales, La obviedad es la mejor defensa del Ego y del ciego, cree que todo el mundo piensa como él y ven lo mismo que él. El Ego es nuestro peor enemigo, nos hace creer que somos inmutables, nos volvemos egoístas, vanidosos, creemos que todo gira a nuestro alrededor, solo vemos nuestro ombligo, el ego, sale a “defendernos” o eso creemos, pero nos vuelve arrogantes, imparciales y solo quiere escuchar lo que le gusta, nos hace volvernos “víctimas”, yo no tengo responsabilidad de nada, el “mundo” tiene la culpa. Y Volvemos a la terminología de la “víctima”…


Al “Ego” solo le importa como las personas le perciben, que imagen proyecta, así que se lanza a participar en una carrera de apariencias, etiquetas, un combate a muerte donde es más importante el parecer que el ser. Señores, si queremos avanzar a un mundo más humano, tenemos que mantener el ego a raya. El ego no significa sentirse reprimido ni reconocer nuestros propios logros, el ego hace aparición cuando creemos que estamos por encima de todo, nos volvemos déspotas y arrogantes, somos los poseedores absolutos del bien y de lo válido, donde no existe otra “verdad” que la nuestra… aunque no lo digamos y donde castigamos a los que no piensan o actúan como nosotros esperamos o queremos… para mi es manipulación, para otros no lo sé. El mejor argumento es el deberías o el tendrías que… osea, es decir… si no haces lo que yo te digo o no piensas como yo, me enfado y te castigo… el castigo es emocional, es el ego a través del enojo donde en realidad plasman el enojo consigo mismo, pero… ¿cómo voy a enojarme conmigo? Eso significa que algo he hecho mal, pero si yo no me equivoco, por lo tanto son los demás quienes se equivocan… los demás son los culpables… Reactivo, si siquiera proactivo, menos aún creativo: Ego, Ego y más Ego… no deja espacio para la humildad ni para el aprendizaje… Responsabilidad y Respuesta creativa. ..pero de esto ya hablaré en otra ocasión.


John Ruskin dijo: “Estoy convencido que la primera prueba de un gran hombre consiste en la humildad” y me gustaría añadir la de Agatha Christie “Cuando no hay humildad, las personas se degradan”

Así que amigos/as, ¡¡Mantengamos el Ego a raya!!

Lau

miércoles, 9 de marzo de 2011

Responsabilidad es la habilidad para responder

Hay momentos en nuestra vida en los tenemos que tomar una decisión, aunque preferiría usar la palabra, elegir tomar una decisión. Nos “encontramos” unos eventos durante nuestra vida, que necesitamos resolver, nos guste o no, por lo que elegimos actuar o reaccionar o simplemente no hacer nada, pero al fin y al cabo elegimos nosotros cómo comportarnos.
A veces es más fácil echarle la culpa al mundo, pensar que lo que sucede, no tiene que ver con nosotros, es el mundo o los demás quienes nos “arrastran” a esa situación cuando somos nosotros los que decidimos estar ahí, huir, aceptar o actuar. El dramatismo y el victimismo es nuestra mejor arma para poder justificar lo que no nos gusta o el que no hayan salido las cosas como queremos que salgan, en definitiva cree que nada va con él y se lamenta de su mala suerte: la responsabilidad es de otros.

Responsabilidad no es sinónimo de obligación, responsabilidad significa tener la habilidad para responder de manera eficiente, habilidad para tener respuesta. Esa responsabilidad puede ser reactiva, proactiva o creativa.
Una responsabilidad reactiva es una respuesta de emergencia frente a un hecho, una responsabilidad proactiva va enfocada a prevenir hechos desfavorables y se enfoca en un proceso y una responsabilidad creativa, busca transformar algo de manera global, y ese global somos nosotros.

Heráclito citó ya siglos atrás que
“El Contenido de tu carácter es tu elección. Día a día, lo que eliges, lo que piensas y lo que haces es en quien te conviertes. Tu integridad es tu destino…es la luz que guía tu camino.”

Yo he pensado muy sobre esto en los últimos meses. No hablaré de ningún precepto religioso, pero la palabra Alma, puede llevar a confusión. El Alma, como cita Rafael Echeverría, es nuestra particular forma de ser, la cual como los Sofistas que coincidían con Heráclito decían que el Ser, no era estático ni inmóvil, al contrario del pensamiento socrático de los metafísicos. ¿Qué quiere decir? Que tenemos la capacidad de reinventarnos a nosotros mismos, de ir mutando, creciendo y desarrollándonos.

El Ser humano cuenta con 3 dominios primarios:
1.- El Cuerpo: Físico – Biológico.
2.- El Lenguaje: Nos permite comunicarnos, expresarnos y más aún, habla de nosotros mismos, de cómo somos, pensamos, nuestra mente, conocimientos y como vemos el mundo. Vivimos en mundos interpretativos, nosotros somos quienes sacamos conclusiones de lo que observamos y actuamos o decidimos acorde a lo que creemos, ya que la “realidad” es relativa, depende desde donde veas las cosas, sacarás conclusiones diferentes.
3.- La Emocionalidad: Referente a nuestro “Estado de ánimo”, forma parte del carácter de la persona y podemos cambiarlo. Las Emociones colorear nuestro mundo, son pasajeras, y son inevitables. Por ejemplo, no puedo evitar enojarme, pero puede decidir seguir enojado, aunque de esto hablaré otro día.

El cuerpo nos dispone a la acción, a quién observamos. La Emocionalidad nos impulsa a actuar, a comportarnos o a interpretar el mundo de diferentes colores (positivo o negativo) y el lenguaje crea realidades, hace que las cosas sucedan. Para que algo suceda tengo que decirlo (a mí misma o a los demás).

¿Cómo lo conseguimos reinventarnos? Empezando por adquirir conocimiento el cual no significa información, sino la capacidad para actuar o tomar decisiones de manera efectiva para conseguir los resultados esperados. El aprendizaje es el proceso de incorporación de un nuevo conocimiento. Reinventarse no es fácil, primero tenemos que ser conscientes y estar de acuerdo con nosotros mismos, que queremos crecer, mudar, desechar o mantener aquello que forma parte de nuestra manera particular de ver el mundo, en definitiva en nosotros. Muchas veces no es fácil darse cuenta cuando algo funciona o no, hasta que lo tenemos encima, entonces reaccionamos, pero si empezamos un camino de introspección personal, podemos ver más allá.

Para mirar hacia afuera, primero debo mirar hacia adentro.

Mirar hacia dentro es difícil y no todos estamos preparados para descubrir lo que hay… descubrir quienes somos… así que emprendemos un proceso personal interior en el cual nos podemos quedar y salirnos rápido… no es fácil aceptar lo que vemos a veces, así que es más fácil correr, no indagar y poner un bello mantelito delante para no verlo… pero sigue ahí…

¿Víctima o Protagonista?

La víctima siempre busca escusas, busca a quien echarle la culpa, el mundo me hizo esto y cuando digo el mundo, va desde una sola a persona a toda la humanidad… Se enoja, arrebate contra todo en vez de pensar, que he hecho yo y que decisiones he tomado para llegar a donde estoy o en esta situación. La víctima cree que la causa de su infelicidad está fuera de ella. Cuando lo entendí lo primero que me vino a la mente fue mi matrimonio anterior: Era insostenible, no había forma de solucionar nada, ambos íbamos por diferentes caminos, pero más centrándome en mí, yo no tomé ninguna decisión para terminarlo cuando debía, así que me causó más sufrimiento del debido y yo lo provoqué. Si hubiese tomado la decisión de terminarlo antes, no se hubiesen desencadenado los eventos posteriores. Es más fácil cerrar los ojos o creer lo que queremos creer porque es “menos” doloroso… aunque no es cierto, todo se va acumulando… Así funciona nuestra mente, nuestro propio periódico personal… Vemos un hecho, lo interpretamos y reescribimos la historia acorde mejor nos acomode y nos duela menos… la mente se protege y nos protege del sufrimiento, pero eso no significa que es lo que pasó en realidad al 100%.

El Protagonista asume responsabilidades, revisa, no se cree todo lo que ve y no solo es proactivo, sino creativo, y creativo relacionado consigo mismo, busca reinventarse a sí mismo, no la historia. Sabe que la vida depende de las decisiones y acciones que hagamos, no la vida nos pone delante las cosas y nosotros decidimos… el destino es el que nosotros forjamos, no está escrito y lo mejor de todo… es que podemos amoldarlo a como queramos, porque no ha sucedido, así que tenemos la oportunidad de inventar lo que queremos y hacer que suceda, solo tenemos que ponernos manos a la obra, y no siempre funciona a la primera… El protagonista no es el que no comete errores, sino el que aprende de ellos, el víctima es el que cree que nunca se equivoca y que las circunstancias fueron las culpables de lo que está viviendo.

Para poder aprender no puedo poner mi energía en 2 espacios al mismo tiempo: No puedo quejarme y victimizarme y crear mi vida y ser protagonista al mismo tiempo. Elegir
El Ego es el mayor enemigo que tenemos, es el que te dice que seas siempre perfecto y cuando las cosas no salen como quieres se defiende… El ego siempre busca escusas, siempre defiende “su territorio”, pero el Ego es el Ego y yo soy yo… no puedo evitar que salga pero puedo decidir hacerle caso o no.
El Ego es nuestro mayor enemigo, oye (no escucha) lo que quiere oír, descansa en el remanso del mundo… busca explicación para todo y por supuesto, no tiene nada que ver con nosotros. Nos hace creer que todo gira en torno a nosotros, que el mundo gira y gira y todo sucede, pasa y resulta acorde a como el Ego lo ve.

Miguel Ruiz en su libro los 4 acuerdos… nombra como segundo acuerdo: No te tomes nada personalmente. ¿Qué significa?
“Te lo tomas personalmente porque estás de acuerdo con cualquier cosa que se diga… La importancia personal, o el tomarse las cosas personalmente, es la expresión máxima del egoísmo, porque consideramos que todo gira a nuestro alrededor”

Lo que hacen los demás no es tu responsabilidad, lo que haces tú, si es tu responsabilidad. Incluso cuando parece muy personal, no puedes responsabilizarte por ello, pero sí por lo que tú decides.

El mundo (situaciones, personas, actitudes…) te da una información que nosotros interpretamos y nosotros decidimos que hacer con ella. Si creemos que todo lo que sucede a nuestro alrededor es por y para nosotros, nunca nos deslindaremos del ego, del enojo.

¿Cómo solucionar las interpretaciones? Conversando y eso implica, indagar, escuchar, no dejar abierto a la interpretación y asegurarse de que lo que estoy diciendo, es lo mismo que están escuchando. Como dice Humberto Maturana
Yo digo lo que digo y tú escuchas lo que escuchas.

Por falta de indagación y por ego, he tenido conversaciones inconclusas que luego han generado malos entendidos, la emocionalidad hizo aparición. Bien sea ego, bien sea enojo, bien sea agotamiento, bien sea lo que sea, el hecho es que elegí no abrir esas conversaciones generadas por “el cuento que te cuentas”.

Cuando me cuento un cuento, implica que me cuento una historia, interpreto la realidad, saco conclusiones y entonces actúo como creo que debo actuar… pero me olvido de lo más importante… ¿Qué tanto es real? Las relaciones humanas son complicadas porque nos las hacemos complicadas y yo me he complicado mucho a mi misma a lo largo de los años por interpretar y creer lo que veo, lo que escucho o lo percibo… Dejar abiertas las puertas a la interpretación no es correcto, genera más problemas para mí o para los demás y quiero hacerme responsable de mis decisiones. El pasado, pasado está, no lo puedo cambiar y angustiarse por el pasado no es para mí algo que me lleve a cambiarlo, pero sí puedo cambiar mi futuro por lo que retomando la responsabilidad creativa, busco cambiar el observador que soy para poder tener más posibilidades de acción que sean efectivas, adquirir conocimiento para crecer en mi interior, si no crezco dentro no puedo crecer por fuera.

Hoy es un día nuevo para mí, y como tal son todos los días, el aprendizaje es un camino de transformación lenta, y espero ir transformándome en el camino hacia una mejor persona, más sabia, porque adquiero nuevos conocimientos, más congruente porque actúo como pienso (aunque no todos estén de acuerdo con esas decisiones o acciones), más humilde y hablar desde el amor y la comprensión y no tomarme las cosas personal, porque cuando los demás actúan, lo hacen a través de ellos, actúan acorde a la situación no contra ni a favor de la persona involucrada y sobre todo indagar más antes de contarme un cuento que puede que no tenga nada que ver con lo que realmente está pasando.

Mirar hacia adentro para poder mirar hacia afuera

Lau

jueves, 12 de agosto de 2010

A donde irán los sueños

¿Qué es un Viaje? ¿Y aún me lo preguntas? como si recitase tal poema de Bécquer, escondido entre líneas, te respondo, Un viaje eres tú.

Esquivo la palabra porque no incluye mis costumbres, cual alma eterna pervive, sin emociones claras pero a la espera. Retumban en mis oídos, nítidas remembranzas de romanticismo bohemio, que sucumben a los deseos de viajar sin descanso y solo a veces se disfrazan de recuerdos.


Emocionada y asentada en el regazo de la ventanilla, disfrutando de la andanza, acallada como pájaro bailando entre el cielo y la fantasía, saboreando las páginas de un buen libro que me transporta desde la distancia a la utopía del vivir ajeno y se avista.

A dónde irán los sueños y quien los califica, a donde irán las esperanzas y cuantas viajan perdidas.

En mi pasión por los trenes, deleitándome del ronroneo de un vagón en movimiento, observando la historia a través del paisaje de una ventana e hipnotizarme por horas en los abrazos del pensamiento. Puede que Morfeo pase de largo entre los pasillos estrechos saturados de maletas llenas de memorias enlazadas a sus dueños, o puede que decida comprar un pasaje para sentarse a mi lado y ser compañero de ausencias por afables momentos. Si despierto soñolienta, aún con la respiración calma, descubro que mi acompañante mudó fugaz de asiento y así vuelvo a mis plumas, hojas y cuadernos, a escribir de nuevo desde mi voz oculta a plasmarla en pergaminos secos. Vuelve la mirada perdida, saboreando un café negro, cual aroma cautiva el instinto acechado de vagos recuerdos.

Me acomodo en el asiento donde aún se perciben perfumes de sus anteriores viajeros, embriagando la curiosidad de la historia que guarda cada uno de ellos.

¿A dónde viajarán sus sueños?

Me hechizo por transitar por lugares diferentes, acompañada de personas extrañas a la vista y sonrisas por conocer, aunque solo sea por unos instantes. Vuelvo a sentir la libertad de manera desigual, pensando en degustar una buena comida exótica lugareña o un buen vino brotado de las cepas de su tierra húmeda y a veces seca. Pasear al anochecer por las avenidas y las calles cayendo en la bohemia del tiempo y del viento en un breve espacio como si de un ritual se tratase, acompañada de la soledad del pensamiento, la música y comienzos. Cuales doncellas me brindan, las luces suaves de los fanales, camino abierto, que al mezclarse con los sonidos de la noche lúgubre, acompañan mis pasos pausados, de vuelta a las sábanas frías e inertes de un hotel perdido, alejado e incierto.

A dónde irán los sueños y quien los califica, a donde irán las esperanzas y cuantas viajan perdidas.

Mueve la experiencia insólita, única y perpetua que fallece en vida para revivir solamente en mis recuerdos, las ansias de arribar a buen puerto, bajo el velo de una estación llena de leyendas personales, lágrimas, abrazos y besos, al pie del andén aún manchado de despedidas desprendidas del corazón… mientras tiemblo.
Por fin el sonido del rechinar de las arandelas, avisando de la llegada a nuevas tierras, tumulto pegando sus protuberancias a las ventanas, esperando a ver saludos a mano alzada. Nervios, pesares, cansancio y alegrías bajan uno a uno del tren en fila, equipaje en mano y mundologías, quien sabe cuantos esbozan sonrisas.

A dónde irán los sueños y quien los califica, a donde irán las esperanzas y cuantas viajan perdidas.

Sigo esperando en el tren, sigo observando como pasan las vidas, ahora me pongo en pie, recojo mi maleta, mi paz y también mi propia vida.

Respiro por última vez, el breve perfume que dejó mi paso, tras sentir vuelvo a soltarlo de nuevo. Espero que en el próximo periplo de este tren sin frontera, el conurbano viajero que suba, pueda apreciar los vaivenes de las historias que recorren diario sus pasillos y asientos, se acomode con preciado viaje, acompañado de Morfeo, redescubra su alma, su paz y su guía e inspire el suave aliento que roza pulcro un sueño en esta vía.

A dónde irán los sueños y quien los califica, a donde irán las esperanzas y cuantas viajan perdidas.
A dónde irán mis sueños...

Lau

miércoles, 11 de agosto de 2010

Ensueño

Porque la luz litiga con las sombras
Y las marcas invisibles surgen
Las mañanas adolecen de encanto
Y las noches de un cálido manto

Voy disipando las dudas calladas a casa paso

Ávida tranquilidad de los sueños
Envuelven al alma marchita
De las luces perdidas en cánticos
De las noches templadas de encantos

Fueron duros los inviernos
Primavera inminente percude llantos
Estío de grandes praderas
Espera otoños más calmos

Voy disipando las dudas calladas a casa paso

Y surgiendo de aletargas cenizas
Cual ardiente fénix su fuerte linaje
Gravando la tierra firme se izan
Quemando dunas de un viejo encaje

Resurge inquieta tertulia encanecida
Esperando ser al fin lucra y sosegada
Codicia lisonjera la paz consuma hipada
Bajo los velos de un sábana enardecida

Voy disipando las dudas de quimera arrebatada

Acopia pensamientos párvulos de sangre
Encontrando la medida justa y sin más atada
Recata un final sosegado tupido con llave
Jubilosa voz endulza hacia su terminal hallada

Ya disipé las dudas de quimera arrebatada

martes, 10 de agosto de 2010

Todos los Días se me aparece la Historia

Todos los días se me aparece la Historia, en cada pensamiento, en cada conversación, en cada evento presente. Todos hacemos historia.

Historia es un cúmulo de acontecimientos del pasado y como tales producidos por cada uno de nosotros y nuestros ancestros, algo para conocer o algo que contar. No en vano tenemos la frase de “las batallitas del abuelo”, son historias reales donde el protagonista es la persona que las cuenta y que se remontan al pasado. Todos vamos creando historia en cada paso que damos y forma parte de la historia del mundo, anónima o conocida.

Cada persona que pasa por nuestra vida nos deja algo, a veces ni nos damos cuenta, pero probablemente con el tiempo, valoremos lo aprendido, una frase, una palabra, una experiencia, una mirada, una sonrisa…

Tucídedes dice que “La historia es un incesante volver a empezar”. Creo que todos los días nos abrimos los ojos después del despertar y a pesar de la agenda, creamos realidades diferentes que van marcando acontecimientos diferentes, planeados o no, pero dependen de nuestras decisiones. ¿Nos equivocamos? Quien sabe. Hay quien dice que los errores no son más que ilusiones creadas por nuestras emociones y nuestras metas. A veces los resultados son satisfactorios y otras veces no, pero no creo en los errores, creo en las experiencias y en su interpretación de los hechos acorde a mis expectativas y como impactan en mi. Los errores, creo que vienen marcados por los juicios ajenos. ¿Quién puede asegurar que metimos la pata? Creo que nadie, solo nosotros determinamos el desenlace.

Me gusta una frase de Camilo José Cela, “Hay dos clases de hombres: quienes hacen la historia y quienes la padecen”.

La diferencia entre unos y otros radica en los que deciden tomar acciones y los que las sufren decidiendo que no van a hacer nada al respecto, los que avanzan y los que se conforman.

Me he caracterizado por ser una persona inconformista, nunca me conformo, avanzo, lucho por lo que quiero y soy visionaria. Tengo muy desarrollado el espíritu crítico y me alegro.

Para mi, el inconformista es el que quiere más, es el que siempre está moviéndose de su zona de confort, el analista, el estratega… el que decide si quiere o no quiere, a pesar de las consecuencias. Discrepo de la autocracia, la imposición de ideas o acciones las cuales no dan pie a la libertad personal de elección, sea cual sea, desde aceptar ir a un lugar al que no quieres ir como el de aceptar la cultura del miedo.

La persuasión es un arma de doble filo cuando no tienes las cosas claras, cayendo en la manipulación, y creo que la peor de todas, es la persuasión social… ¿Quién decidió que las reglas y los valores sociales aceptados desde siglos atrás son inmutables?

La cosas cambian de dos maneras: se transforman o desaparecen para dejar paso a otra diferente.

Si las transformamos, nos basamos en algo existente y a partir de ahí evolucionan: por ejemplo, una mesa redonda, podemos transformarla en una mesa cuadrada, pero sigue siendo una mesa.

Si desaparecen, implica que existe poder de creación de algo nuevo, si una con una mesa, creamos una silla, ya no sigue siendo una mesa, acabamos de crear otra realidad diferente.

Creo que pasa igual con las ideas, para cambiar una realidad que no gusta, no sirve solamente el mutarla, necesita un cambio diferente. Si no nos gusta una dictadura, hay que quitarla para implantar una democracia, no evolucionarla, en cambio si tenemos una democracia, buscaremos transformarla y evolucionarla hacia algo mejor.

Partiendo de este concepto, la diferencia radica en las acciones, ¿cómo lo hacemos?... me imagino que cada uno tendría sus propias teorías, ¿Cuál es la buena?...

Creo que a cada uno nos sirven nuestras propias ideas y decisiones para alcanzar el éxito en nuestros proyectos, y vamos construyendo nuestra propia historia.

¿Cuál es tu historia personal y cual quieres que sea?

¿Quieres transformarla o quieres crear una nueva?

Decidas lo que decidas, yo me decanto por las dos, en ocasiones necesito transformar mi realidad, otras veces tengo que hacer borrón y cuenta nueva y vuelta a empezar.


Lo increíble es que es más fácil empezar de cero que transformar lo que ya existe… empezar implicar crear, nacer, visionar, hacer estrategias… mutar implica reestructurar sobre la base y volver a replantearte las cosas… la emocionalidad varía…

Decidas lo que decidas, piensa, que lo hacer por ti y en cada paso vas escribiendo y redactando lo que eres, lo que quieres ser y lo que serás y que siempre puedes empezar de cero, solamente tienes que decidir que en este momento empiezas otra vez, ¿Quién nos lo impide? Solamente nosotros.

martes, 13 de julio de 2010

La Vida es curiosa, es lo que muchos podríamos decir, tiene su propio plan, sus propias reglas y nosotros nos empeñamos en creer que nos pertenece, nos enfadamos porque queremos que haga y se comporte como nosotros queremos, pero tiene sus propios métodos, y nosotros somos parte de su juego. La diferencia radica en cómo la interpretamos y que decisiones tomamos.

Hay quien cree en el destino, yo no. Creo que la vida está ahí como una hoja de papel en blanco, dándonos las bases de lo que necesitamos, somos nosotros quien decidimos los colores y los dibujos a trazar y nunca está en contra nuestra, somos nosotros los responsables de que las cosas sucedan acorde a nuestras acciones, decisiones, miedos y creencias y eso es lo que nos permite cambiar los eventos futuros. Si decido ir al cine o a cenar o a tomar una copa o a seguir trabajando, nuestra noche puede cambiar de manera radical al igual que nuestro día siguiente, pero depende de nosotros no de la vida, pero es más “romántico” pensar que la vida es la que toma las decisiones o puede que sea más fácil a quien culpar….

Si las cosas salen como queremos o abrimos una oportunidad de negocio o pareja porque decidimos y a tomar una copa, diremos que la suerte estuvo de nuestra parte, sino diremos que así debía ser, para sentirnos mejor con nosotros mismos y resignarnos, las personas estaban allí, el restaurante estaba allí, cambió mi decisión de ir. Por otro lado, si decido ir y conozco personas, yo también decido, desde darles mi tarjeta, o marcarles al día siguiente o bien si me marcan asistir a la cita… cada decisión genera una acción y por ende crea una realidad diferente.

¿Qué pasa si no te gusta tu realidad? Tienes de dos: quejarte o cambiarla. ¿Cómo la cambio? Tomando decisiones y emprendiendo acciones diferentes hasta las ahora hechas para obtener resultados diferentes. No es fácil, pero para poder dar un segundo paso, antes debes dar el primero.

Lo curioso es que muchas veces, tenemos nuestro Pepillo Grillo interior que nos avisa… ¿Pero le hacemos caso? Pocas veces, quizás porque no nos interese hacerle caso o porque nos gusta el drama… ¿Cuántas veces hemos salido con alguien sabiendo que no va a funcionar? ¿Cuántas veces nos hemos engañado buscando excusas que justifiquen el por qué no funciona, el por qué no te llama o el por qué te ignora? La mejor es porque le gustas y no sabe lidiar con sus emociones… Impresionante la habilidad que tenemos de querer ver lo que no es en realidad… pero nos hace sentir mejor, nos hace sentirnos más seguros y evitar la cruda realidad en frente de nosotros: ¡¡No le intereso!! Ufff el ego duele.

Si, ¡¡¡nos encanta el drama!!! ¿¿¿Seguir trabajando para alguien que nunca va a reconocer algo que algo hiciste bien??? ¿Cómo me voy a ir? ¿Cómo voy a tirar la toalla? Van a pensar que no estoy comprometido, van a creer que busco el camino fácil, van a creer, van a pensar, van a opinar….

¿¿De que sirve lo que los demás pienses?? ¿A caso ellos te consultan sobre qué deben hacer, antes de hacerlo? NO, pero si pueden opinar sobre tu vida y tus decisiones, pero no te lo tomes personal, no es personal, es sobre qué les conviene más, qué quieren que tú hagas o te comportes porque se benefician, el dulce sabor del poder que obtienen sobre ti: manipulación consciente o inconciente, pero al fin y al cabo, buscan que hagas o te comportes como ellos quien.

Dicen que las personas crecemos, y que somos independientes, con poder de decisión y acción, pero la realidad, es que estamos más pendientes de la opinión de los demás que de la nuestra propia sobre nosotros, que es la que verdaderamente importa. La mejor escusa son las reglas sociales no escritas… pero ¿Quién las escribió y dijo que así eran? Yo no lo conozco, pero te aseguro que el día que lo conozca, lo menos que le puede decir es NAZI.

Muchos echan la culpa a los padres… me educaron así, me enseñaron de esta manera, esto está bien, esto está mal… y es una maravillosa escusa para echarle la culpa a alguien… Tus padres te enseñan acorde a como ellos ven la vida y la entienden, acorde como creen que deberías ser y comportarte y en base a eso cómo desenvolverte en tu propia vida el día de mañana… pero ¿Debemos tatuarnos todas esas normas con fuego en nuestra mente tal cual nos las enseñaron? No creo que así deba ser, por lo menos para mí y eso que no me puedo quejar de nada, hoy en día pienso… uffff que adolescencia les hice pasar… tendría que darles no una medalla, sino la copa del mundo por haberme aguantado… fui tremenda, buena niña, pero tremenda… aún me acuerdo que los relojes y yo teníamos serios problemas de comunicación los sábados por la noche… siempre se paraban… jajaja.

Ellos nos dan las bases, pero depende de nosotros cómo vamos a reaccionar a las circunstancias que nos ponemos nosotros solitos delante, no la vida… algunos preguntaran y ¿Cómo enfrentarse a la muerte de alguien, a una enfermedad o a un accidente? ¿¿¿¿Qué no nos enseñaron que la muerte es parte de la vida???? ¿Que no los accidentes ocurren porque alguien hace algo? Bien sea que nosotros lo hacemos o bien alguien lo produce, pero suceden por una acción en concreto. Las enfermedades… no son buena ni mala suerte, son parte de nuestra existencia, pero depende de cómo nosotros las enfrentemos y decidamos que hacer en la vida y cómo vivir con ellas, nadie está exento, pero os aseguro que tienes de 2, sentarte a llorar o levantarte y seguir adelante: tu actitud es determinante.

La vida está llena de aprendizajes con los que debemos lidiar, nuestras decisiones y acciones provienen de nuestros pensamientos y nuestros pensamientos están condicionados por nuestras emociones y nuestra manera de ver el mundo. Si tengo miedo, me enfrento a la vida con miedo, si rompo ese miedo, mi mente decide actuar de manera diferente… 1era barrera sorteada.

¿Qué pasa cuando las personas que están a tu alrededor no están de acuerdo? Tienes de 2, dejarles a ellos que decidan por ti y tu hacer lo que ellas dicen o defender tus principios, ideales o razones… que es bastante difícil… no estás dejando a los demás decir por ti, sino que lo haces tú mismo, incluso en un consejo, tu decides tomarlo o no, el problema es cuando ese “consejo” se vuelve imposición o incluso manipulación… Tú decides…

¿Por qué tener miedo al qué dirán? Si lo haces hablan, sino lo haces también, entonces decide tú sobre lo que van a hablar, porque ya lo sabemos…. Hoy en día en las empresas valoran a los líderes por tomar decisiones y llevarlas a cabo, no por no llevarlas, ya no se fijan en si funcionó o no funcionó a la hora de evaluarlo, hay consecuencias, eso sí, pero lo que realmente valoran es ¿lo intentó o le dio miedo hacerlo? El que no arriesga no gana, aunque el precio obtenido, solo sea: paz mental y descanso.

Existen 2 miedos básicos en este mundo: El miedo a no ser amado y el miedo a no ser suficiente.

El Miedo a no ser amado, querido, aceptado, a no pertenecer a un grupo social, a no ser valorado, a ser indigno de ser amado…. Este miedo es el que utilizan los manipuladores para obtener de los demás lo que quieren: chantaje emocional. Si no haces esto…. Me enojo, no te quiero, no te hablo, me alejo, no te incluyo…. Es duro enfrentarse a él, pero la solución es: ¿Estás dejando que los demás decidan por ti? ¿Eres el perrito faldero de alguien? ¿Actúas para agradar a los demás aunque eso implique rebajarse o ser lame suelas? Si la respuestas es sí (se sincero/a… podremos engañar a los demás, pero nunca a nosotros mismos, busca el sentimiento interior de impotencia, de enojo, de aceptar cosas que no quieres hacer o de la ansiedad de querer decir algo que te callas…) todo esto va llenando el vaso y las cosas explotan y surgen los sentimientos de enojo con el mundo y con los demás que en realidad es con uno mismo… entonces si la respuesta es sí, replantéate tu relación contigo mismo y con los demás, recuerda, mejor solo que mal acompañado… y la culpa es tuya, si, nadie es responsable, el manipulador o abusador existe porque tiene a quien hacérselo y esa es su fuerza y su poder y quien se lo otorga eres tú, puedes quitárselo cuando quieras. Que tiene seguidores… si claro… que no va a dejar que se lo quites tan fácilmente y va a querer tomar represalias “sociales” Si también ¿Cómo dándote en el ego? ¿yyy? No pasa nada, mientras seas fiel a ti mismo, siempre hay personas que merecen la pena y valoran la fortaleza y las agallas para hacerlo, porque seamos sinceros, poca gente se atreve… Si Galileo Galilei no se hubiese enfrentado a su sociedad, si los pueblos no se hubiesen enfrentado a sus colonizadores u opresores, si alguien no hubiese dicho basta, seguiríamos viviendo como en la época Feudal… el poder de cambiar realidades es tuyo, que cuesta hacerlo si, que hay consecuencias si, pero las que crees que te afectan y son negativas, son momentáneas y pasajeras, mientras no te atrapes en demostrar que se equivocan… todo cae por su propio peso, y te aseguro que la lectura al final del día es: qué agallas tuvo y que tranquilo vive, y yo sigo enganchado aquí… Hay que tener mucho, mucho valor para hacerlo y no todos lo sacan, aunque todos lo tenemos.

El Miedo a no ser suficiente, es el miedo al fracaso, el miedo a no ser capaz, a no ser apto….se refleja a la hora de tomar acciones respecto a nuestro desempeño, a la falta de confianza en sí mismo, independientemente que nuestras metas estén claras, pero romper los paradigmas que nos encontramos en nosotros mismos no es tan fácil. Cuando confiamos en nosotros, en nuestras habilidades, y nos enfocamos en nuestras fortalezas para potenciarlas al máximo y nuestras motivamos las conocemos creamos una fuerza capaz de mover el mundo, el nuestro claro, el que nos rodea o en el que queremos incursionar. Nuestras creencias nos limitan o nos impulsan, solo hay que encontrar el detonante que nos haga despegar a cada uno.

La vida solo se vive una vez y hay quien dice que los 20´s son para disfrutar, los 30´s para aprender y los 40´s para pagar las copas, a mi me gusta pensar que el aprendizaje es continuo, solo cambia la manera de ver el mundo, nuestras experiencias, estar consciente de lo que pasa a nuestro alrededor y tomar las decisiones para conseguir lo que realmente queremos. Mi límite es el cielo, ¿Cuál es el tuyo?


LAU

jueves, 8 de julio de 2010

Back to future I

El Martes 6 de Junio 2010 de esta semana, se supone que Marty McFly llegó al futuro en el DeLorean... ¿Quien no se acuerda de la película regreso al futuro???


Nos entreteníamos con las películas de la tarde de las 3.45pm después del telediario, mientras nuestros padres empezaban a verlas con nosotros y acababan brindándose a los brazos de morfeo en una increíble siesta... y se despertaban justo al final... Regreso al futuro, Teen wolf, Los Goonies, Dirty Dancing, Karate Kid, Gremlins, Cocodrilo Dundee, Superdetective en Hollywood... era la época de los 80´s y yo como decía Serrat, "apenas despertaba del sueño de los infantes"...


En aquella época, no era consciente que en la época del 2000 yo estaría solo en mis 30´s... pero soñaba con viajar por los cielos en un golf o en un escarabajo, no importa, ý vestiríamos con trajes metálicos y brillantes... por dios!!! era el S.XXI!!!!


Como cantaba Cómplices.... Ahhhhhhhhh Cómo hemos cambiado.... ya no buscamos ilusiones en las películas como antes, ni tenemos la capacidad de sorprendernos de nosotros mismos como antes, quizás la conciencia madura de ver el mundo no sea tan buena después de todo...

Todos los días me levanto de la cama pensando en que mi capacidad de asombro está aún ahí intacta, que la vida se disfruta y de ella se aprende, y como el ying y el yang, en todo lo negativo siempre hay algo positivo, y que eso positivo podemos transformarlo en un positivo aun más grande: el aprendizaje.

Una sonrisa puede cambiar el mundo, me dijo alguien alguna vez, y si, si sumo el aprendizaje a una sonrisa, vuelvo a ver las cosas de color rojo, que es el que me gusta... ¿Por qué no? Tenemos la capacidad de cambiar nuestros estados de ánimo, solo con querer hacerlo, y al aprendizaje + la sonrisa le sumo un estado de ánimo ad hoc para volver a enamorarme de la vida y verla como antes de ser consciente de la realidad, la cual a veces me gusta otras no, y ésta no cambia, solo cambia cómo yo la veo y la percibo, el mismo suceso otra persona puede verlo, sentirlo y vivirlo diferente a mi.

Puedo cambiar lo que veo, con el solo hecho de cambiar cómo lo percibo, y la realidad que todos vemos, puedo cambiarla acorde a lo que yo quiero si pongo accion en ello: SOY por lo tanto HAGO por lo tanto TENGO... como cita Fred Kofman.

Si yo pienso de determinada manera, siento de determinada manera y percibo de determinada manera.. decido tomar un tipo determinado de acciones, por lo tanto, obtendré unos resultados acorde a esas acciones.

Si pienso en positivo, mis acciones irán encaminadas a obtener cosas positivas
Si pienso en negativos, no nos engañemos.... el resultado no es positivo, pero puede que nos convenga....

Depende de nosotros...

¿Qué quieres obtener mañana de la vida? Piénsalo antes de levantarte mañana

;)

Lau

ME AGRADEZCO EN LA NOCHE DE SAN JUAN

A veces, cuando se sufre una ruptura amorosa, solo vemos lo negativo, nos sentimos víctimas y solo pensamos en cómo hemos perdido el tiempo ...