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miércoles, 13 de enero de 2010

La Cenicienta que no quería comer perdices

Todos los días es 8 de Marzo.

Quiero compartir un cuento precioso que me envió una amiga por Navidad. Espero que a todas os guste.

Saludos

Lau

martes, 6 de octubre de 2009

La Convivencia en Pareja. Primera parte



El convivir en pareja es más difícil de lo que parece. No he descubierto el hilo negro, por supuesto; No existe ninguna fórmula, ni teoría universal, ni recetas que te aseguren una unión duradera… que os voy a contar yo, si soy divorciada… ya se que no.

Hoy en día, encuentras miles de libros sobre cómo hacer que una pareja funcione, escritos por psicólogos, consejeros matrimoniales, o por alguien que, desde su punto de vista te dice cual es la clave del éxito, y aún así, fracasan.

¿Qué quiere decir esto? Que la solución no la vamos a encontrar en un libro, sino en nosotros (ambas partes).

En lo que sí coinciden todos es en la comunicación. Sin comunicación una pareja acaba rompiéndose y cayendo en la monotonía y en el alejamiento. Comunicarse no se refiere a hablar mucho de cualquier cosa, significa hablar de los sentimientos, emociones, proyectos… y recibir feedback; significa escuchar no oír que es diferente. Escuchar implica atención, corporalidad, emocionalidad, escuchar con todo mi cuerpo y también estar dispuesto a estar abierto y receptivo a los juicios y opiniones del otro, con respeto, porque está poniendo sus emociones en la conversación. Nadie tiene nunca la razón absoluta y siempre hay muchas versiones para la misma historia, seamos comprensivos y demos el espacio y tiempo a nuestra pareja. La tolerancia y la libertad individual creo que son fundamentales, así como la sinceridad, el respeto, la paciencia y la confianza.

Uno de los signos más claros de que existen problemas de comunicación, es la falta o disminución de la libido y por consiguiente, de las relaciones sexuales. El sexo es comunicación no verbal por medio del lenguaje corporal, y podremos mentir hablando pero no con el cuerpo ni con las emociones en pareja. Ya sabemos que el stress, trabajo, preocupaciones pueden afectar, pero cuando el deseo está inhibido hay que buscarlo y propiciarlo, mantener una vida sexual activa es un trabajo y una cuestión de los dos.

Podría seguir hablando horas y escribiendo sobre la convivencia en pareja y aún así, nunca descubriría una pócima alquimista infalible, las relaciones humanas son complicadas. Hay una frase que mi madre dice mucho y como todas las madres… pocas veces se equivocan… (aunque moleste…jejeje), pero me dijo que las relaciones son como un fuego, todos los días hay que echarle una ramita al fuego, si le echas un tronco grande de vez en cuando pensando que sobrevivirá, puede que te olvides de cuidarlo y se apague, y revivir algo de las cenizas es muy complicado.


No puedo dar una solución, pero encontré esta leyenda india, que me encantó y puede que os sirva.



Foto de http://es.tinypic.com

Cuenta una vieja leyenda de los indios sioux que, una vez, hasta la tienda del viejo brujo de la tribu llegaron, tomados de la mano, Toro Bravo, el más valiente y honorable de los jóvenes guerreros, y Nube Alta, la hija del cacique y una de las más hermosas mujeres de la tribu.

- Nos amamos -empezó el joven.

- Y nos vamos a casar -dijo ella.

- Y nos queremos tanto que tenemos miedo.

- Queremos un hechizo, un conjuro, un talismán.

- Algo que nos garantice que podremos estar siempre juntos.

- Que nos asegure que estaremos uno al lado del otro hasta encontrar a Manitú el día de la muerte.

- Por favor -repitieron-, ¿hay algo que podamos hacer?

El viejo los miró y se emocionó de verlos tan jóvenes, tan enamorados, tan anhelantes esperando su palabra.

- Hay algo… -dijo el viejo después de una larga pausa.

- Pero no sé… es una tarea muy difícil y sacrificada.

- No importa -dijeron los dos.

- Lo que sea -ratificó Toro Bravo.

- Bien -dijo el brujo-, Nube Alta, ¿ves el monte al norte de nuestra aldea? deberás escalarlo sola y sin más armas que una red y tus manos, deberás cazar el halcón más hermoso y vigoroso del monte. Si lo atrapas, deberás traerlo aquí con vida el tercer día después de la luna llena.
¿Comprendiste?

La joven asintió en silencio.

- Y tú, Toro Bravo -siguió el brujo-, deberás escalar la montaña del trueno y cuando llegues a la cima, encontrar la más brava de todas las águilas y solamente con tus manos y una red deberás atraparla sin heridas y traerla ante mí, viva, el mismo día en que vendrá Nube Alta… salgan ahora.


Los jóvenes se miraron con ternura y después de una fugaz sonrisa salieron a cumplir la misión encomendada, ella hacia el norte, él hacia el sur… El día establecido, frente a la tienda del brujo, los dos jóvenes esperaban con sendas bolsas de tela que contenían las aves solicitadas.


Foto de http://es.tinypic.com

El viejo les pidió que con mucho cuidado las sacaran de las bolsas. Los jóvenes lo hicieron y expusieron ante la aprobación del viejo los pájaros cazados. Eran verdaderamente hermosos ejemplares, sin duda lo mejor de su estirpe.

- Volaban alto? -preguntó el brujo.

- Sí, sin duda. Cómo lo pediste… ¿y ahora? -preguntó el joven

- ¿lo mataremos y beberemos el honor de su sangre?

- No -dijo el viejo.

- Los cocinaremos y comeremos el valor en su carne -propuso la joven.

- No -repitió el viejo-. Hagan lo que les digo. Tomen las aves y atenlas entre sí por las patas con estas tiras de cuero… Cuando las hayan anudado, suéltenlas y que vuelen libres.

El guerrero y la joven hicieron lo que se les pedía y soltaron los pájaros.

El águila y el halcón intentaron levantar vuelo pero sólo consiguieron revolcarse en el suelo. Unos minutos después, irritadas por la incapacidad, las aves arremetieron a picotazos entre sí hasta lastimarse.

- Este es el conjuro. Jamás olviden lo que han visto. Sois como un águila y un halcón; si os atáis el uno al otro, aunque lo hagáis por amor, no sólo viviréis a rastras, sino que además, tarde o temprano, empezareis a lastimaros uno al otro. Si queréis que el amor entre vosotros perdure, “volad juntos pero jamás atados”.

Foto de http://es.tinypic.com

Un Saludo


Lau

martes, 16 de junio de 2009

Un cuento para el Alma


Hace ya unos cuantos años, cuando era monitora de tiempo libre, hicimos una noche de Cuentacuentos de para Adultos en la cual se narran historias y monólogos a la vez que algunos se teatralizan para un público adulto.
Fue una experiencia gratificante para mí, fresca, diferente, un retornar a la infancia valerosa de los príncipes, princesas, dragones y leyendas que escondían mensajes sobre el comportamiento y la esencia humana con el designio de revelar un aprendizaje revelante en sustento del alma.
Buscando entre las hojas polvorientas de antiguos libros de la biblioteca de la Facultad de Filosofía y letras, encontré un cuento referente al amor y la locura, para mi sorpresa bastante actual, pero como enamorada de las leyendas griegas y romanas, me llamó la atención la pulcritud de sus locuciones, de las alusiones y la mezcla maravillosa de la imaginación descriptiva. No podía ser sin duda de nuestro escritor Uruguayo Mario Benedetti.
Sin posibilidad de ejercer como una Cuentacuentos a través de la WEB, quisiera entonces compartirlo. Probablemente muchos lo conozcáis, pero como tributo a tan maravilloso “Muso” que alimenta mi alma, os comparto su cuento.

Espero lo disfrutéis


El amor y la Locura

Cuentan que una vez se reunieron en algún lugar de la Tierra todos los sentimientos y cualidades de los seres humanos.Cuando el Aburrimiento había bostezado por tercera vez, la Locura como siempre tan loca les propuso: ¡vamos a jugar al escondite! La Intriga levantó la ceja intrigada y la Curiosidad sin poder contenerse le preguntó: ¿Al escondite? Y, ¿Cómo es eso?


Es un juego, explicó la Locura, en el que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que yo encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego. El Entusiasmo bailó entusiasmado secundado por la Euforia. La Alegría dio tantos saltos que terminó convenciendo a la Duda, e incluso a la Apatía, a la que nunca le interesaba hacer nada. Pero no todos querían participar. La Verdad prefirió no esconderse... ¿Para qué? si al final siempre la hallaban. Y la Soberbia opinó que era un juego muy tonto (en realidad lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella)...y la Cobardía prefirió no arriesgarse.


Un, dos, tres...comenzó a contar la Locura. La primera en esconderse fue la Pereza, como siempre tan perezosa se dejó caer tras la primera piedra del camino. La Fe subió al cielo y la Envidia se escondió tras la sombra del Triunfo, que con su propio esfuerzo había logrado subir ala copa del árbol más alto. La Generosidad casi no alcanzó a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos...que si un lago cristalino para la Belleza...que si una hendida en un árbol perfecto para la Timidez...que si el vuelo de una mariposa lo mejor para la Voluptuosidad...que si una ráfaga de viento magnífico para la Libertad...así terminó por acurrucarse en un rayito de sol. El Egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio: aireado, cómodo...pero sólo para él. La Mentira se escondió en el fondo de los océanos (mentira, se escondió detrás del arco iris).La Pasión y el Deseo en el centro de los volcanes. El Olvido...se me olvidó dónde se escondió el Olvido, pero eso no es lo más importante. La Locura contaba ya novecientos noventa y nueve mil novecientos noventa y nueve...y el Amor no había aún encontrado sitio para esconderse entre sus flores.


Un millón contó la Locura y comenzó a buscar. La primera en encontrar fue la Pereza...a sólo tres pasos detrás de unas piedras. Después se escuchó la Fe discutiendo con Dios sobre Teología y a la Pasión y el Deseo los sintió vibrar en los volcanes. En un descuido encontró a la Envidia y claro, pudo deducir dónde estaba el Triunfo. Al Egoísmo no tuvo ni que buscarlo, él solo salió disparado de su escondite, que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la Belleza, y con la Duda resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada en una cerca sin decidir aún dónde esconderse.


Así fue encontrando a todos. Al Talento entre la hierba fresca...a la Angustia en una oscura cueva...a la Mentira detrás del arco iris (mentira...en el fondo del mar).Hasta el Olvido...ya se había olvidado que estaba jugando a las escondidas. Pero sólo el Amor...no aparecía por ningún sitio. La Locura buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyo del planeta, en la cima de las montañas, y cuando estaba por darse por vencida, divisó un rosal y pensó: el Amor siempre tan cursi, seguro se escondió entre las rosas...tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas...cuando de pronto un doloroso grito se escuchó...las espinas habían herido los ojos del Amor, la Locura no sabía que hacer para disculparse: lloró...rogó...pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo.


Desde entonces, desde que por primera vez se jugó en la Tierra al escondite, el Amor es ciego...y la Locura siempre lo acompaña.


MARIO BENEDETTI

ME AGRADEZCO EN LA NOCHE DE SAN JUAN

A veces, cuando se sufre una ruptura amorosa, solo vemos lo negativo, nos sentimos víctimas y solo pensamos en cómo hemos perdido el tiempo ...